Andres Saavedra
Poeta recién llegado
Emprendí el vuelo sin miedo a las tormentas,
Volando contra el viento muchas veces a ciegas,
Equivoqué la dirección en muchas ocasiones,
Fue inevitable guiarme por falsas sensaciones.
Probé el sabor del amor y de la soledad,
Vi nacer la calma después de la tempestad,
Una perfecta sincronización entre la mentira y la verdad,
Al compás de las campanas que anuncian la eternidad.
Sin embargo, he perdido el rumbo,
Tantos llantos y fracasos me alejan de este mundo,
No tengo las fuerzas para retomar el vuelo,
Y de hacerlo no se en que dirección soplará el viento.
Incluso en el frío y la oscuridad,
El brillo del sol me ha dado fuerza para continuar,
Y mi amiga la luna me pide seguir mi camino,
Repitiendo que existe un destino.
Volando contra el viento muchas veces a ciegas,
Equivoqué la dirección en muchas ocasiones,
Fue inevitable guiarme por falsas sensaciones.
Probé el sabor del amor y de la soledad,
Vi nacer la calma después de la tempestad,
Una perfecta sincronización entre la mentira y la verdad,
Al compás de las campanas que anuncian la eternidad.
Sin embargo, he perdido el rumbo,
Tantos llantos y fracasos me alejan de este mundo,
No tengo las fuerzas para retomar el vuelo,
Y de hacerlo no se en que dirección soplará el viento.
Incluso en el frío y la oscuridad,
El brillo del sol me ha dado fuerza para continuar,
Y mi amiga la luna me pide seguir mi camino,
Repitiendo que existe un destino.