Malena Marquez
Poeta veterana en el Portal
El verde lo envuelve:
le crecen parrales cargados de uvas,
ríos llenos de peces,
mujeres jóvenes y maduras,
los amores inconclusos,
sus padres
y los hijos que no tuvo,
pueblan sus pensamientos.
Algunos van en bicicleta,
lo saludan con una mano extendida
y su nombre al pasar.
Otros van en coches, en esa ciudad
uno plagado de hermanos y primos,
otro fúnebre manejado por su papá.
Allí el tiempo se detiene a su antojo.
Ya vuelve a la realidad,
los otros ancianos del hogar,
le dicen que se vaya para adentro
mueve la cabeza y se va
lo acompañan los demás,
nadie duerme en la ciudad
que hay detrás de sus ojos.
le crecen parrales cargados de uvas,
ríos llenos de peces,
mujeres jóvenes y maduras,
los amores inconclusos,
sus padres
y los hijos que no tuvo,
pueblan sus pensamientos.
Algunos van en bicicleta,
lo saludan con una mano extendida
y su nombre al pasar.
Otros van en coches, en esa ciudad
uno plagado de hermanos y primos,
otro fúnebre manejado por su papá.
Allí el tiempo se detiene a su antojo.
Ya vuelve a la realidad,
los otros ancianos del hogar,
le dicen que se vaya para adentro
mueve la cabeza y se va
lo acompañan los demás,
nadie duerme en la ciudad
que hay detrás de sus ojos.
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