abcd
Poeta adicto al portal
Creo que hay un olor en tus ojos,
un salvoconducto que invita a la reflexión,
sos como café al despertar.
Ojalá Dios no te salve en su gracia
pues ahí yo no iré,
ojalá que mueras y renazcas dentro mío.
Creo en fantasmas sobre tus dedos,
en nostálgicas satisfacciones en tus caricias.
Maldita es esta noche y la que vendrá al soñar.
Creo que juego a pensar, que ya no siento,
soy un algoritmo lento, sin ritmo ni tempo.
Hay una distancia azul en lo negro de nuestros recuerdos.
En un abismo, en un cuento de abismos estoy atrapado,
no reniego mi suerte,
no espero siquiera salvarme.
Disfruto beber cada sorbo de humana melancolía.
A veces me acerco a la ventana,
con ese dolor en el pecho que más tiene que ver con los años y el alcohol
y aún me asombro de querer seguir,
de poder silbar, cantar, llorar,
querer, amar, lastimar con solo lagrimear.
un salvoconducto que invita a la reflexión,
sos como café al despertar.
Ojalá Dios no te salve en su gracia
pues ahí yo no iré,
ojalá que mueras y renazcas dentro mío.
Creo en fantasmas sobre tus dedos,
en nostálgicas satisfacciones en tus caricias.
Maldita es esta noche y la que vendrá al soñar.
Creo que juego a pensar, que ya no siento,
soy un algoritmo lento, sin ritmo ni tempo.
Hay una distancia azul en lo negro de nuestros recuerdos.
En un abismo, en un cuento de abismos estoy atrapado,
no reniego mi suerte,
no espero siquiera salvarme.
Disfruto beber cada sorbo de humana melancolía.
A veces me acerco a la ventana,
con ese dolor en el pecho que más tiene que ver con los años y el alcohol
y aún me asombro de querer seguir,
de poder silbar, cantar, llorar,
querer, amar, lastimar con solo lagrimear.