la musica en los balcones
Poeta recién llegado
Se enamoró de su sombra, de la del dia, las de la noche no le gustaban, la confundían, demasiadas luces para su sombra, que se asustaba y se le perdía, por eso hasta llegar el alba siempre dormía, se levantaba cada mañana a las calendas del día, buscando en la luz su sombra, su alma, la umbra, el contorno perfecto, no la penumbra, le gustaba su manera de ser, ser la primera, la mirada interpuesta, la más bella silueta, la pura , la quieta, la que se quedaba a su lado haciendo piruetas, gracietas con las cortinas, las paredes, la mesa, la silla, el techo, las perchas y hasta con su ropa interior, le gustaba que la siguiera, desnuda, era su luna entre sus ojos y el sol, le gustaba su sombra y se enamoró, su sombra de dia, las de la noche no, la confundian, se enamoró de su sombra, la que a su lado abrazada despierta, con el bostezo del sol.