la musica en los balcones
Poeta recién llegado
Dorremifasolasido, dosilasolfamiredo, do, asi debe sonar la siringa del afilaó, subiendo y bajando la escala aguantando el do grave dos tiempos y pasando como un rayo por las notas hasta el do agudo, el afilaó, si alguna vez lo oiste no olvides nunca su melodía, dicen que es la misma que oyó el dios Pan, cuando enamorado locamente de la ninfa Siringa la persiguió hasta la orilla del río, esta, asustada del hombre cabrio, pidió convertirse en caña, fina delgada y hueca caña de cañaveral, y fué así que Pan quedó extasiado, oyendo el sonido del viento soplado entre la piel de la nayade Siringa, e hizo con siete cañas la zampaña o flauta de Pan, la siringa del afilaó, la del afilaó de mi barrio que hoy he oido al pasar. Cuando oigas su melodia, pide un deseo, menea el culo de izquierda a derecha y se te concederá.