Dia 74,...El día perdido.

la musica en los balcones

Poeta recién llegado
No podia ser verdad, cuando me lo dijeron no daba crédito, es mas, lo negué, no una ni dos ni tres, hasta siete veces dije no, hoy aún me cuesta creerlo, pero lo cierto es que, cuando me vi cara a cara con él, aunque se quedó mudo, quieto, congelado, sin expresión, no necesité ninguna excusa ni explicación , comprobé con mis propios ojos lo que ya era un clamor en boca de todos. Lo vi mustio, alicaído, triste, perdido, yo diria, que casi irrecuperable, y yo incrédulo que empecé a buscarlo por donde el solía moverse, que se oian risas, la suya la mas alta, que había música, el bailando, que llovía, como un tuareg sin turbante del desierto de Ayr, se abrazaba a la llovizna, silbando imitando a Gene Kelly, aquello de signing in the rain, que había ruido, se asomaba, siempre pendiente, alegre, vital. Por eso fué tan difícil creerlo, pero cuando ya cansado, anoche, regresaba a casa desesperado de tanto buscarlo, venga a preguntar, sin mas lugares donde buscar, vi su reflejo en el escaparate. Un frio alambre me atravesó por dentro todos y cada uno de los huesos, me paré en seco frente a la gran luna de cristal, era una calle pequeña, no habia nadie, la luz amarilla de una triste farola al principio me hizo dudar, me acerqué un poco mas y él también a mi, y si, no habia duda ninguna, era yo, me vi tan mustio, alicaído, triste y perdido que me di la media vuelta y lo dejé allí solo dentro del escaparate, pero antes de venirme, me dió tiempo a fijarme en su ropa, que por cierto era igual a la mia, y en el bolsillo de la chaqueta llevaba mi hoja escrita, mi dia 73, igual un dia de estos voy a por el, solo me acuerdo del título, 'La libreta de las cosas maravillosas.
 
No podia ser verdad, cuando me lo dijeron no daba crédito, es mas, lo negué, no una ni dos ni tres, hasta siete veces dije no, hoy aún me cuesta creerlo, pero lo cierto es que, cuando me vi cara a cara con él, aunque se quedó mudo, quieto, congelado, sin expresión, no necesité ninguna excusa ni explicación , comprobé con mis propios ojos lo que ya era un clamor en boca de todos. Lo vi mustio, alicaído, triste, perdido, yo diria, que casi irrecuperable, y yo incrédulo que empecé a buscarlo por donde el solía moverse, que se oian risas, la suya la mas alta, que había música, el bailando, que llovía, como un tuareg sin turbante del desierto de Ayr, se abrazaba a la llovizna, silbando imitando a Gene Kelly, aquello de signing in the rain, que había ruido, se asomaba, siempre pendiente, alegre, vital. Por eso fué tan difícil creerlo, pero cuando ya cansado, anoche, regresaba a casa desesperado de tanto buscarlo, venga a preguntar, sin mas lugares donde buscar, vi su reflejo en el escaparate. Un frio alambre me atravesó por dentro todos y cada uno de los huesos, me paré en seco frente a la gran luna de cristal, era una calle pequeña, no habia nadie, la luz amarilla de una triste farola al principio me hizo dudar, me acerqué un poco mas y él también a mi, y si, no habia duda ninguna, era yo, me vi tan mustio, alicaído, triste y perdido que me di la media vuelta y lo dejé allí solo dentro del escaparate, pero antes de venirme, me dió tiempo a fijarme en su ropa, que por cierto era igual a la mia, y en el bolsillo de la chaqueta llevaba mi hoja escrita, mi dia 73, igual un dia de estos voy a por el, solo me acuerdo del título, 'La libreta de las cosas maravillosas.


Es curioso esto de sentirse perdido cuando al parecer el encuentro es con uno mismo...
No deja de sorprenderme la dificultad del ser humano a reconocerse cuando se observa, por ejemplo cuando escuchamos nuestra voz grabada, cuando nos vemos en un vídeo antiguo, cuando observamos los pantalones acampanados y las melenas casi irreconocibles...
O el carácter. Parece que sean muchos los días en los que perdemos en la vida.

Yo también tengo libreta de las cosas maravillosas, casi todas las que escribo me vienen de fuera, de lo que leo, de lo que me nutro, aunque a veces también dejo algo de mi propia cosecha.
Me gusta esta música caballero, armoniza y templa el entorno.

Abrazos

Palmira
 
Es como dices, a veces es extraño y doloroso ver lo vivido en instantáneas congeladas, me recuerda a una canción que casi tenia olvidada. te acordarás de mi y no por lo vivido, más bien porque me fui sin conocer lo no vivido.....una vida Palmira es tan difícil de vivir, que solo se vive una vez y a ciegas, si se pudiera vivir habiéndola vivido antes, no será vida, seria otra cosa. Comparto tu opinión en la reflexión y como no gracias por encontrarme cuando estaba perdido. Una pregunta, ¿cuando me viste entre saldos y rebajas, pudiste leer algo de lo escrito en mi día perdido?
 
Tienes razón, sólo tenemos conciencia de haber vivido una vez y normalmente nos damos cuenta de ello cuando ya ha pasado gran parte de nuestra vida o casi toda.

En respuesta a tu pregunta podría decir que lo que más me llamó la atención fue la expresión de tus ojos mientras leían "La libreta de las cosas maravillosas". Quizás fueran tan maravillosas que no creíste que pudieran haber sucedido, quizás temas contarlas para seguir siendo el único entre ese día y tú, quizás aún sólo fuera un título y esperas para ser más fiel a los hechos cuando ocurran, quizás pasaron demasiadas cosas y decidiste pasar página, quizás...
 
Última edición:
Oh, Palmira, reposo de mis suspiros tramposos, paz de mis ojos mentirosos, descanso de mi corazón dudoso, quietud de mi sufrimiento, sustento de mis lamentos, tranquilidad calma y sosiego de mis pensamientos, fontana de mi ilusión, sudario de mi religión. Hoy por calles de purpurina y aceras de ceras encendidas, te he buscado, a pulso las dolorosas salvan almas en pecado arrepentido, al suelo yo, doloroso camino, sin cortejo y sin destino , buscándote, ¿o estas conmigo? oh que tonto, como no te he visto, perdona, si estas aquí, a mi lado, ¿oye, que te parece si nos escapamos y paseamos? o no, ¿por qué, mejor no volamos por encima del aroma a incienso y nos vamos a la playa? que quiero presentarte a Penelope del mar. Mírala Palmira...La ves, allí al fondo ya se dibuja su silueta.

sola está mirando al mar
la luna se ha marchado ya
la olas una a una todas
están mojadas de su soledad

no le quedan lágrimas pero ella vuelve cada día a su roca
y mira al horizonte sin parpadear

Y quiere ser la sal, la luz mistiada de su inmensidad
quiere abrazarse a su mirada, siempre enamorada
y ser la nana para el alma que descansa en su profundidad.

No le quedan sueños pero busca entre sus recuerdos
y encuentra una sonrisa que la hace reír

Le cuesta conseguir que no se rompa sobre su perfil
con su mano la sostiene, la mima la entretiene
en su boca quedan pocas y sus labios no saben mentir

No le queda aire y mezcla el viento con su aliento
buscando dar impulso al pulso de su corazón

Solo un suspiro más. ....

Palmira. Mira, ¿donde estas, Palmira? Ya no estas, Palmira, a tres versos te me vas, ¿te da miedo conocer a Penelope del mar? Dime tu como debe acabar ese último suspiro.
 
Última edición:
Oh, Palmira, reposo de mis suspiros tramposos, paz de mis ojos mentirosos, descanso de mi corazón dudoso, quietud de mi sufrimiento, sustento de mis lamentos, tranquilidad calma y sosiego de mis pensamientos, fontana de mi ilusión, sudario de mi religión. Hoy por calles de purpurina y aceras de ceras encendidas, te he buscado, a pulso las dolorosas salvan almas en pecado arrepentido, al suelo yo, doloroso camino, sin cortejo y sin destino , buscándote, ¿o estas conmigo? oh que tonto, como no te he visto, perdona, si estas aquí, a mi lado, ¿oye, que te parece si nos escapamos y paseamos? o no, ¿por qué, mejor no volamos por encima del aroma a incienso y nos vamos a la playa? que quiero presentarte a Penelope del mar. Mírala Palmira...La ves, allí al fondo ya se dibuja su silueta.

sola está mirando al mar
la luna se ha marchado ya
la olas una a una todas
están mojadas de su soledad

no le quedan lágrimas pero ella vuelve cada día a su roca
y mira al horizonte sin parpadear

Y quiere ser la sal, la luz mistiada de su inmensidad
quiere abrazarse a su mirada, siempre enamorada
y ser la nana para el alma que descansa en su profundidad.

No le quedan sueños pero busca entre sus recuerdos
y encuentra una sonrisa que la hace reír

Le cuesta conseguir que no se rompa sobre su perfil
con su mano la sostiene, la mima la entretiene
en su boca quedan pocas y sus labios no saben mentir

No le queda aire y mezcla el viento con su aliento
buscando dar impulso al pulso de su corazón

Solo un suspiro más. ....

Palmira. Mira, ¿donde estas, Palmira? Ya no estas, Palmira, a tres versos te me vas, ¿te da miedo conocer a Penelope del mar? Dime tu como debe acabar ese último suspiro.
 
Última edición:
Palmira. Mira, ¿donde estas, Palmira? Ya no estas, Palmira, a tres versos te me vas, ¿te da miedo conocer a Penelope del mar? Dime tu como debe acabar ese último suspiro.[/QUOTE]


Jajajajjajaaa, que no me voy Ulises que estaba de vacaciones...

Volveré cuando tenga un poco más de tiempo para resarcir tu vena poética.

Abrazos!!
 
Oh, Palmira, reposo de mis suspiros tramposos, paz de mis ojos mentirosos, descanso de mi corazón dudoso, quietud de mi sufrimiento, sustento de mis lamentos, tranquilidad calma y sosiego de mis pensamientos, fontana de mi ilusión, sudario de mi religión. Hoy por calles de purpurina y aceras de ceras encendidas, te he buscado, a pulso las dolorosas salvan almas en pecado arrepentido, al suelo yo, doloroso camino, sin cortejo y sin destino , buscándote, ¿o estas conmigo? oh que tonto, como no te he visto, perdona, si estas aquí, a mi lado, ¿oye, que te parece si nos escapamos y paseamos? o no, ¿por qué, mejor no volamos por encima del aroma a incienso y nos vamos a la playa? que quiero presentarte a Penelope del mar. Mírala Palmira...La ves, allí al fondo ya se dibuja su silueta.

sola está mirando al mar
la luna se ha marchado ya
la olas una a una todas
están mojadas de su soledad

no le quedan lágrimas pero ella vuelve cada día a su roca
y mira al horizonte sin parpadear

Y quiere ser la sal, la luz mistiada de su inmensidad
quiere abrazarse a su mirada, siempre enamorada
y ser la nana para el alma que descansa en su profundidad.

No le quedan sueños pero busca entre sus recuerdos
y encuentra una sonrisa que la hace reír

Le cuesta conseguir que no se rompa sobre su perfil
con su mano la sostiene, la mima la entretiene
en su boca quedan pocas y sus labios no saben mentir

No le queda aire y mezcla el viento con su aliento
buscando dar impulso al pulso de su corazón

Solo un suspiro más. ....

Palmira. Mira, ¿donde estas, Palmira? Ya no estas, Palmira, a tres versos te me vas, ¿te da miedo conocer a Penelope del mar? Dime tu como debe acabar ese último suspiro.


Ya estoy aquí, con aires renovados y un poco más de tiempo. :)
Veo que las procesiones te dejaron "tocao" pero no lo suficiente para seguir soñando y no me extraña, con esa luz con la que os amanecéis y con un fondo de mar... así cualquiera.

¿Cómo me pides que le ponga un final a tu Penélope?, tendríamos que inventarnos otro personaje para crear suspiros y abandonos, tendríamos que naufragar o buscar sirenas varadas para que esa vena romántico-desesperada tuviera alimento, naaaa, seguimos con Penélope que además tiene un nombre precioso.
Claro que, podemos buscarle unas amigas para que no esté tan sola y además seguro que acaba dejando a Ulises y se decide por Poseidón, tantas horas mirando al horizonte tienen que dar su fruto no crees?

Besotes

Palmira
 

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