Porfirio Mayo
Poeta recién llegado
Día de muertos
Hay un fuerte olor amarillo y canela en el patio de la casa
Huele a parafinas, huele a ceras, huele a guisos sagrados.
En la chimenea, el arroz de leche da sus últimos hervores.
En el altar panes y flores de cempasúchil,
Velas, copal y mezcal, guajolote guisado en salsa de piñones silvestres
Tamales nejos para acompañarle, agua y frutas, mandarinas, tejocotes,
Caña y guamúchiles.
Lo que a ellos les gustaba
La mesa esta puesta, solo faltan los invitados.
Todos los muertos
Ha muerto la noche
Ha muerto el día
Ya se ha ido el sol
La luna está vacía
Ha muerto la mala hora
La buena hora también
Se han llevado el alba y la aurora
Se han llevado el jardín del Edén
Ha muerto el Cempasúchil
-mi adorado Cempasúchil-
Han muertos los malditos
Se han llevado a los benditos
Se fueron el mal y el bien
Murió la risa también...
Duermen por siempre los cielos
Y los mares ya no más
Y las estrellas eternas
Eternas muertas están
Se ha ido Netzahualcóyotl
Y el Cempasúchil se llevó
Ni plumajes del Quetzal
Ni oros ni jades dejó
Murió nuestro amor al hombre
Nada
Nada se quedó
Murió el mundo
Se fue
¿A dónde?
Todos han muerto
He muerto yo.
Hay un fuerte olor amarillo y canela en el patio de la casa
Huele a parafinas, huele a ceras, huele a guisos sagrados.
En la chimenea, el arroz de leche da sus últimos hervores.
En el altar panes y flores de cempasúchil,
Velas, copal y mezcal, guajolote guisado en salsa de piñones silvestres
Tamales nejos para acompañarle, agua y frutas, mandarinas, tejocotes,
Caña y guamúchiles.
Lo que a ellos les gustaba
La mesa esta puesta, solo faltan los invitados.
Todos los muertos
Ha muerto la noche
Ha muerto el día
Ya se ha ido el sol
La luna está vacía
Ha muerto la mala hora
La buena hora también
Se han llevado el alba y la aurora
Se han llevado el jardín del Edén
Ha muerto el Cempasúchil
-mi adorado Cempasúchil-
Han muertos los malditos
Se han llevado a los benditos
Se fueron el mal y el bien
Murió la risa también...
Duermen por siempre los cielos
Y los mares ya no más
Y las estrellas eternas
Eternas muertas están
Se ha ido Netzahualcóyotl
Y el Cempasúchil se llevó
Ni plumajes del Quetzal
Ni oros ni jades dejó
Murió nuestro amor al hombre
Nada
Nada se quedó
Murió el mundo
Se fue
¿A dónde?
Todos han muerto
He muerto yo.
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