Hoy es el día perfecto, la mesa está puesta el sol ha salido, bebemos del dolor suspendidos en el aire mientras el mundo sigue girando.
Mirando hacia abajo me siento niño, de quien cuelgan las piernas mientras es cargado y al suspender la mirada me calco de nuevo en tus retinas, profundas armas de la eternidad.
Nada me puede pasar, pero al volver a posar las plantas de nuevo en la tierra, sé que nuestra piel se verá más agrietada y nuestros cabellos se volverán más blancos. Y es un sueño suspedidos frente a frente. Mientras nos vemos a los ojos pareciera... que siempre seremos niños y si me besaras otra vez, tengo la eterna sensación de que nada me puede pasar con todo lo que tú me das. Este momento eterno... aquí y ahora en mi corazón.
Hoy es el día perfecto para la melancolía....
Mirando hacia abajo me siento niño, de quien cuelgan las piernas mientras es cargado y al suspender la mirada me calco de nuevo en tus retinas, profundas armas de la eternidad.
Nada me puede pasar, pero al volver a posar las plantas de nuevo en la tierra, sé que nuestra piel se verá más agrietada y nuestros cabellos se volverán más blancos. Y es un sueño suspedidos frente a frente. Mientras nos vemos a los ojos pareciera... que siempre seremos niños y si me besaras otra vez, tengo la eterna sensación de que nada me puede pasar con todo lo que tú me das. Este momento eterno... aquí y ahora en mi corazón.
Hoy es el día perfecto para la melancolía....