necros73
Poeta que considera el portal su segunda casa
DIALOGO I
He vuelto a equivocar el camino. He tratado sin resultado alguno revivir mi corazón destrozado.
Los muertos deben descansar ¿Porqué no dejas dormir en su sepulcro a tu pasado? ¿Porqué te empeñas en vivir si sabes de antemano que jamás has vivido?
¿Porqué insistir en acariciar una cálida piel que nunca podrá erradicar el vacío de tu ser?
Amar a tu prójimo a sabiendas que te traicionará cuando quiera. Asume tu condición olvida tu corazón, sigue y obedece tan sólo a la razón; fría y calculadora, suprime tus emociones, reprime tu pasión.
¿Cómo olvidar su cuerpo?
¿Cómo olvidar su rostro?
¿Cómo olvidar sus ojos?
¿Cómo olvidar su fragancia?
La felicidad es no necesitar la felicidad guiate por esa sentencia y tu vida tranquila será.
No, me niego a aceptar mi derrota, me niego a perderme en la oscuridad. Quiero ser libre, quiero amar, quiero vivir.
En la soledad eres libre, el amor y la vida te han enseñado a buscar la muerte.
Pero al ver su foto deseo estar con ella, quisiera estrecharla entre mis brazos.
Quisiera besarla apasionadamente, sentir su palpitar junto a mi.
Suprime tu pasión refrena tus deseos, nada tienes que ofrecerle, no eres digno de ella, ni de nadie. Acepta tu destino, deja de buscar lo que simplemente jamás hallarás.
Volver a los 17 después de vivir un siglo, es como descifrar signos sin ser sabio competente.
Volver a ser de repente tan frágil como un segundo.
Volver a sentir profundo, como un niño frente a Dios. Eso es lo que siento yo en este instante fecundo.
Lo que puede el sentimiento, no lo ha podido el saber ni el más claro proceder, ni el más ancho pensamiento. Todo lo cambia el momento cual mago condescendiente nos aleja dulcemente de rencores y violencias.
Solo el amor con su ciencia nos vuelve tan inocentes .
¡ Una canción! Piensas que con ello me derrotas, son los últimos esfuerzos de un condenado. Te niegas a morir.
¡ Sí, porque aún hay amor en mi!
Tu cuerpo lacerado no puede inspirar amor, tu alma desgarrada nada puede ofrecer, debes capitular ante la contundencia y claridad de mis argumentos, no te engañes, tú bien sabes que los hechos hablan por si solos.
¡ Aléjate de mi! Tus palabras me lastiman, son veneno que me hacen dudar de este mi amor, ¡No hables más!
¿Veo lágrimas en tu rostro? Admite tus errores, admite tu derrota y mi superioridad.
¡No, Por los dioses no lo acepto!
No te engañes, careces de un Dios al cual implorar clemencia, nadie a tu auxilio vendrá, tu alma me pertenece al igual que tu miserable vida.
Interludio en el que nada se oye, interludio entre la decepción y la búsqueda de un nuevo amor. Interludio en el que el amor vuelve a escapar.
Interludio en el que nada se oye.
La virtud es la línea que divide la oscuridad de la luz, como un fino haz suspendido entre 2 abismos. No hay bien, no hay mal, no hay negro ni blanco, tan sólo existen múltiples tonalidades de gris.
La existencia es una imperfección, es habitar el limbo nebuloso de la incertidumbre, de la angustia.
El sentido de la existencia es distinto para cada persona, creemos ser dueños de nuestro destino, somos los reyes de la creación, la burla de Dios, condenados a ser libres sin remedio.
La vida como una incesante lucha por alcanzar metas y sueños, en el camino van quedando humillados y olvidados aquellos de los cuales nos servimos para ascender, vivir es subir siempre, no importa la forma en que se logre hacerlo, lo importante es llegar y permanecer el mayor tiempo posible en ese estático momento que absurdamente nombramos felicidad. Un espejismo al igual que el poder y el dinero.
¿Qué es esto? ¿Adónde quieres llegar?
No lo sé, intento poner en orden mis ideas, necesito darme cuenta de lo que hago y el porqué lo hago.
¿Acaso no lo sabes? Yo pensé que tenías plena seguridad en tus razones y en tus convicciones.
Antes sí, hoy no lo sé.
¿Es que la realidad al fin se ha revelado tal cual es? Las cosas no eran como tu imaginabas, aún te escucho vangloriarte de conocer la diferencia entre el bien y el mal.
Tú creías conocerte, ahora sabes que no es así.
Odio aceptarlo, pero tienes razón. Guíame por los laberintos de mi alma, ¡muéstrame mis errores, para aprender de ellos!
Hace tiempo me desafiaste, te rebelaste y ahora buscas mi ayuda. ¿Admites tu derrota?
Si te place escucharlo, te diré que sí: acepto mi derrota.
Creíste que sus besos te salvarían, que vivirías lejos de la oscuridad. La oscuridad no estaba alrededor tuyo como pensabas, creíste que soledad y miedo eran los nombres de tus enemigos.
¡Estúpido! Te lo advertí: tú eres tu peor enemigo. La oscuridad vive dentro de ti.
El vacío nunca se cerró, estuvo siempre allí, aunque no lo notaras.
Te engañaste a ti mismo depositando fe y confianza en el amor y en el momento en el cual pretendiste consolarte en el notaste su fragilidad.
Todo se derrumbó, el vacío se volvió más grande. Ya no hay salida, ya no hay luz, el día se volvió noche en un parpadeo, las tinieblas te envuelven para asfixiarte y no hay forma de oponérteles.
¿En que momento fallé? ¿Cuándo inicié la caída?
Tu sabes cuando, pero no quieres aceptarlo, te asusta saber que en realidad no te conoces.
El amor no fue suficiente, el sexo no fue suficiente, probé ambos caminos y los dos me conducen al punto de partida, de vuelta al vacío.
Guiaste tus acciones bajo 2 premisas inmutables:
Conócete a ti mismo
No hagas a otro lo que no quieras que te hagan a ti
Como bien sabes, en ambas fallaste. Reconoce que no eres más que la escoria sobre la tierra, el bastardo, el paria, el caminante sin rumbo ni destino.
¡Carajo! Yo tan solo deseaba amar y ser amado, respetar y ser respetado, dar amor y nada pedir a cambio, salvo una sonrisa. Deseaba ser feliz, encontrar en el caos de la existencia mi estabilidad.
El único equilibrio es la oscuridad, la ataraxia, mirar la vida, no sentir, es reprimir toda emoción.
No hay frío ni calor en tu alma, no existe el odio o el amor, pasión y deseo son los desvaríos de un ebrio. Todo se resume a ser, existir.
Quisiste escapar de la oscuridad pero nunca imaginaste que ella vivía en ti y jamás podrás huir de ti.
He vuelto a equivocar el camino. He tratado sin resultado alguno revivir mi corazón destrozado.
Los muertos deben descansar ¿Porqué no dejas dormir en su sepulcro a tu pasado? ¿Porqué te empeñas en vivir si sabes de antemano que jamás has vivido?
¿Porqué insistir en acariciar una cálida piel que nunca podrá erradicar el vacío de tu ser?
Amar a tu prójimo a sabiendas que te traicionará cuando quiera. Asume tu condición olvida tu corazón, sigue y obedece tan sólo a la razón; fría y calculadora, suprime tus emociones, reprime tu pasión.
¿Cómo olvidar su cuerpo?
¿Cómo olvidar su rostro?
¿Cómo olvidar sus ojos?
¿Cómo olvidar su fragancia?
La felicidad es no necesitar la felicidad guiate por esa sentencia y tu vida tranquila será.
No, me niego a aceptar mi derrota, me niego a perderme en la oscuridad. Quiero ser libre, quiero amar, quiero vivir.
En la soledad eres libre, el amor y la vida te han enseñado a buscar la muerte.
Pero al ver su foto deseo estar con ella, quisiera estrecharla entre mis brazos.
Quisiera besarla apasionadamente, sentir su palpitar junto a mi.
Suprime tu pasión refrena tus deseos, nada tienes que ofrecerle, no eres digno de ella, ni de nadie. Acepta tu destino, deja de buscar lo que simplemente jamás hallarás.
Volver a los 17 después de vivir un siglo, es como descifrar signos sin ser sabio competente.
Volver a ser de repente tan frágil como un segundo.
Volver a sentir profundo, como un niño frente a Dios. Eso es lo que siento yo en este instante fecundo.
Lo que puede el sentimiento, no lo ha podido el saber ni el más claro proceder, ni el más ancho pensamiento. Todo lo cambia el momento cual mago condescendiente nos aleja dulcemente de rencores y violencias.
Solo el amor con su ciencia nos vuelve tan inocentes .
¡ Una canción! Piensas que con ello me derrotas, son los últimos esfuerzos de un condenado. Te niegas a morir.
¡ Sí, porque aún hay amor en mi!
Tu cuerpo lacerado no puede inspirar amor, tu alma desgarrada nada puede ofrecer, debes capitular ante la contundencia y claridad de mis argumentos, no te engañes, tú bien sabes que los hechos hablan por si solos.
¡ Aléjate de mi! Tus palabras me lastiman, son veneno que me hacen dudar de este mi amor, ¡No hables más!
¿Veo lágrimas en tu rostro? Admite tus errores, admite tu derrota y mi superioridad.
¡No, Por los dioses no lo acepto!
No te engañes, careces de un Dios al cual implorar clemencia, nadie a tu auxilio vendrá, tu alma me pertenece al igual que tu miserable vida.
Interludio en el que nada se oye, interludio entre la decepción y la búsqueda de un nuevo amor. Interludio en el que el amor vuelve a escapar.
Interludio en el que nada se oye.
La virtud es la línea que divide la oscuridad de la luz, como un fino haz suspendido entre 2 abismos. No hay bien, no hay mal, no hay negro ni blanco, tan sólo existen múltiples tonalidades de gris.
La existencia es una imperfección, es habitar el limbo nebuloso de la incertidumbre, de la angustia.
El sentido de la existencia es distinto para cada persona, creemos ser dueños de nuestro destino, somos los reyes de la creación, la burla de Dios, condenados a ser libres sin remedio.
La vida como una incesante lucha por alcanzar metas y sueños, en el camino van quedando humillados y olvidados aquellos de los cuales nos servimos para ascender, vivir es subir siempre, no importa la forma en que se logre hacerlo, lo importante es llegar y permanecer el mayor tiempo posible en ese estático momento que absurdamente nombramos felicidad. Un espejismo al igual que el poder y el dinero.
¿Qué es esto? ¿Adónde quieres llegar?
No lo sé, intento poner en orden mis ideas, necesito darme cuenta de lo que hago y el porqué lo hago.
¿Acaso no lo sabes? Yo pensé que tenías plena seguridad en tus razones y en tus convicciones.
Antes sí, hoy no lo sé.
¿Es que la realidad al fin se ha revelado tal cual es? Las cosas no eran como tu imaginabas, aún te escucho vangloriarte de conocer la diferencia entre el bien y el mal.
Tú creías conocerte, ahora sabes que no es así.
Odio aceptarlo, pero tienes razón. Guíame por los laberintos de mi alma, ¡muéstrame mis errores, para aprender de ellos!
Hace tiempo me desafiaste, te rebelaste y ahora buscas mi ayuda. ¿Admites tu derrota?
Si te place escucharlo, te diré que sí: acepto mi derrota.
Creíste que sus besos te salvarían, que vivirías lejos de la oscuridad. La oscuridad no estaba alrededor tuyo como pensabas, creíste que soledad y miedo eran los nombres de tus enemigos.
¡Estúpido! Te lo advertí: tú eres tu peor enemigo. La oscuridad vive dentro de ti.
El vacío nunca se cerró, estuvo siempre allí, aunque no lo notaras.
Te engañaste a ti mismo depositando fe y confianza en el amor y en el momento en el cual pretendiste consolarte en el notaste su fragilidad.
Todo se derrumbó, el vacío se volvió más grande. Ya no hay salida, ya no hay luz, el día se volvió noche en un parpadeo, las tinieblas te envuelven para asfixiarte y no hay forma de oponérteles.
¿En que momento fallé? ¿Cuándo inicié la caída?
Tu sabes cuando, pero no quieres aceptarlo, te asusta saber que en realidad no te conoces.
El amor no fue suficiente, el sexo no fue suficiente, probé ambos caminos y los dos me conducen al punto de partida, de vuelta al vacío.
Guiaste tus acciones bajo 2 premisas inmutables:
Conócete a ti mismo
No hagas a otro lo que no quieras que te hagan a ti
Como bien sabes, en ambas fallaste. Reconoce que no eres más que la escoria sobre la tierra, el bastardo, el paria, el caminante sin rumbo ni destino.
¡Carajo! Yo tan solo deseaba amar y ser amado, respetar y ser respetado, dar amor y nada pedir a cambio, salvo una sonrisa. Deseaba ser feliz, encontrar en el caos de la existencia mi estabilidad.
El único equilibrio es la oscuridad, la ataraxia, mirar la vida, no sentir, es reprimir toda emoción.
No hay frío ni calor en tu alma, no existe el odio o el amor, pasión y deseo son los desvaríos de un ebrio. Todo se resume a ser, existir.
Quisiste escapar de la oscuridad pero nunca imaginaste que ella vivía en ti y jamás podrás huir de ti.