Lírico.
Exp..
Diario 23 de agosto
Lo llevo crudo, estoy frente al espejo
que no va a perdonarme fácilmente.
Pretendo remontarme a la simiente
de un árbol desgajado, oscuro tejo.
No es tan fácil, mi oficio de vencejo
es una vocación que arde en la frente.
Me empuja tanto sol hacia una fuente
para beber de mí, mientras me alejo.
Hoy manejo las mínimas raíces
que lentamente dieron estas hojas
marchitas por el humo y cicatrices.
Mañana es una incógnita de rojas
señales de advertencia con lombrices
donde mi tejo siente sus congojas.
Lo llevo crudo, estoy frente al espejo
que no va a perdonarme fácilmente.
Pretendo remontarme a la simiente
de un árbol desgajado, oscuro tejo.
No es tan fácil, mi oficio de vencejo
es una vocación que arde en la frente.
Me empuja tanto sol hacia una fuente
para beber de mí, mientras me alejo.
Hoy manejo las mínimas raíces
que lentamente dieron estas hojas
marchitas por el humo y cicatrices.
Mañana es una incógnita de rojas
señales de advertencia con lombrices
donde mi tejo siente sus congojas.
Última edición: