danie
solo un pensamiento...
Todo el mundo tiene días malos y buenos,
el tema es lo que podemos hacer con esos días.
Hay días que me levantoel tema es lo que podemos hacer con esos días.
como si me hubieran metido ratas en el catre,
me miro en el espejo
y veo a diez mil demonios con mal genio,
una profunda mueca de desgano,
una fastidiada noche que todavía no se fue
con grandes ojeras por el insomnio
ocupando el espacio de las primeras luces de la mañana.
En esos días no puedo abrir la ventana
para oír el canto de las aves,
ya que la armoniosa melodía que todos oyen,
para mí, se vuelve el ruido de una locomotora
arrollando mi casa.
La jaqueca pasa a un segundo plano
tras las cortinas de los enconos
que me envuelven con sus malsanos fantasmas
y el café negro, aunque me tome un termo entero,
no puede exorcizar mi endemoniado estado de ánimo.
Son días en los que desayuno vigilias
junto a un atado completo de Parisiennes
mientras maldigo cada minuto del reloj
estancado en mi estadía agria y sinsabor.
En esos días opto por desconectar el teléfono
para no putear a Dios y María santísima
y encerrarme dentro del armario
para desempolvar las fotos viejas del recuerdo.
También hay otros días que me despierto
con una nostalgia de ángel caído del cielo.
En esos otros días me confino a la PC
para teclear sobre esas fotos viejas
que en los días de sinsabor me dediqué a limpiar
de las cenizas del olvido,
esas mismas cenizas
que residen durante el resto de los demás días.