Pedro Olvera
#ElPincheLirismo
Hay días puercos muy buenos
en los que escarbo en la mierda,
como en la mierda,
cojo en la mierda,
duermo y despierto en la misma mierda,
y soy feliz de revolcarme
en mi propia mierda.
También están los puercos días malos
cuando pierdo la cabeza
por salir del chiquero
para entrar a un cuarto frío:
de lo alto de un gancho me cuelgo,
abro mi pecho al mundo
y vierto de tajo todo el vacío.
Hay días gatos que son perrísimos.
Meses ostras, semanas cangrejos.
Pocos días con metamorfosis,
si descontamos los días moscas.
Más raros son los días ornitorrincos,
que no son buenos ni malos
sino todo lo contrario de sí mismos.
Pero los que en verdad abundan
son los días dinosaurios
cuando el tiempo es de piedra
y el resto es una gallina
que escapa por una pluma
del último holocausto nuclear
nuestro de cada día.
en los que escarbo en la mierda,
como en la mierda,
cojo en la mierda,
duermo y despierto en la misma mierda,
y soy feliz de revolcarme
en mi propia mierda.
También están los puercos días malos
cuando pierdo la cabeza
por salir del chiquero
para entrar a un cuarto frío:
de lo alto de un gancho me cuelgo,
abro mi pecho al mundo
y vierto de tajo todo el vacío.
Hay días gatos que son perrísimos.
Meses ostras, semanas cangrejos.
Pocos días con metamorfosis,
si descontamos los días moscas.
Más raros son los días ornitorrincos,
que no son buenos ni malos
sino todo lo contrario de sí mismos.
Pero los que en verdad abundan
son los días dinosaurios
cuando el tiempo es de piedra
y el resto es una gallina
que escapa por una pluma
del último holocausto nuclear
nuestro de cada día.