Dime tú

alejandro guardiola

Poeta adicto al portal
Yo nunca contemplo el fuego disperso

al compás de las inquietas abejas

ni tampoco al que con palabras juega

engañando sin más, porque si puede



Pues la vida es corta, el sendero largo

solo quedan los trazos de la historia

la gloria o la deshonra en el camino

aunque a muchos no importe ni un comino



Somos aves de paso en una tierra

que olvidaron las leyes tan divinas

de aquel Cristo muriendo por nosotros

cambiando mandamientos a su gusto



En la triste demencia de los hombres

de sus cobardes iras, de sus prisas

donde ha muerto hace tiempo la sonrisa

se inclina y vierten la funesta gota

implorando al creador sus bendiciones



Subiendo la escalera de los años

con la pluma en su mano el buen hermano

quiso contar del mundo sus miserias

y llegaron las noches a llevarlo



Envuelto entre las sombras de la envidia

récubrieron su tumba con espanto

fingieron que la muerte lo llevaba

con mentiras que vierten a la gente



A la triste luz de las estrellas

en danza con la brisa de la tarde

una vieja cruz permanece erguida

horadando los muros del silencio



Desnudando su sombra en el reflejo

cubierta por la arena, por el tiempo

más quedaron sus versos en el tiempo

y su gloria que nunca pasa en vano



Este mundo con alas inconstante

este mundo camino a la deriva

por la triste memoria de la gente

que mirando sin ver, nada contemplan



En callejones, paseos y avenidas

se habla de mucho, sin decirse nada

donde muere la esperanza del hombre

o tal vez es que nunca la ha tenido
 
Yo nunca contemplo el fuego disperso

al compás de las inquietas abejas

ni tampoco al que con palabras juega

engañando sin más, porque si puede



Pues la vida es corta, el sendero largo

solo quedan los trazos de la historia

la gloria o la deshonra en el camino

aunque a muchos no importe ni un comino



Somos aves de paso en una tierra

que olvidaron las leyes tan divinas

de aquel Cristo muriendo por nosotros

cambiando mandamientos a su gusto



En la triste demencia de los hombres

de sus cobardes iras, de sus prisas

donde ha muerto hace tiempo la sonrisa

se inclina y vierten la funesta gota

implorando al creador sus bendiciones



Subiendo la escalera de los años

con la pluma en su mano el buen hermano

quiso contar del mundo sus miserias

y llegaron las noches a llevarlo



Envuelto entre las sombras de la envidia

récubrieron su tumba con espanto

fingieron que la muerte lo llevaba

con mentiras que vierten a la gente



A la triste luz de las estrellas

en danza con la brisa de la tarde

una vieja cruz permanece erguida

horadando los muros del silencio



Desnudando su sombra en el reflejo

cubierta por la arena, por el tiempo

más quedaron sus versos en el tiempo

y su gloria que nunca pasa en vano



Este mundo con alas inconstante

este mundo camino a la deriva

por la triste memoria de la gente

que mirando sin ver, nada contemplan



En callejones, paseos y avenidas

se habla de mucho, sin decirse nada

donde muere la esperanza del hombre

o tal vez es que nunca la ha tenido
Sentimientos se entretejen entre experiencias y la constante armonía de la mirada al mundo disperso. Me agrado leer su poema, saludos.
 
Yo nunca contemplo el fuego disperso

al compás de las inquietas abejas

ni tampoco al que con palabras juega

engañando sin más, porque si puede



Pues la vida es corta, el sendero largo

solo quedan los trazos de la historia

la gloria o la deshonra en el camino

aunque a muchos no importe ni un comino



Somos aves de paso en una tierra

que olvidaron las leyes tan divinas

de aquel Cristo muriendo por nosotros

cambiando mandamientos a su gusto



En la triste demencia de los hombres

de sus cobardes iras, de sus prisas

donde ha muerto hace tiempo la sonrisa

se inclina y vierten la funesta gota

implorando al creador sus bendiciones



Subiendo la escalera de los años

con la pluma en su mano el buen hermano

quiso contar del mundo sus miserias

y llegaron las noches a llevarlo



Envuelto entre las sombras de la envidia

récubrieron su tumba con espanto

fingieron que la muerte lo llevaba

con mentiras que vierten a la gente



A la triste luz de las estrellas

en danza con la brisa de la tarde

una vieja cruz permanece erguida

horadando los muros del silencio



Desnudando su sombra en el reflejo

cubierta por la arena, por el tiempo

más quedaron sus versos en el tiempo

y su gloria que nunca pasa en vano



Este mundo con alas inconstante

este mundo camino a la deriva

por la triste memoria de la gente

que mirando sin ver, nada contemplan



En callejones, paseos y avenidas

se habla de mucho, sin decirse nada

donde muere la esperanza del hombre

o tal vez es que nunca la ha tenido
Unos versos llenos de melancolía, Alejandro. El hombre con sus sentimientos negativos, lleva al mundo por senderos grises. La vida es corta y el camino largo. Un gusto pasar por tu espacio. Saludo cordial.
 

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