Taitafa
Poeta recién llegado
Dios no es
el anciano de barbas luenguas
de las vitelas paganas
ahogado en la marea alba
de tules y aureolas
y sonrisa estúpida y bondadosa
que la mente afiebrada y enfermiza
de la iglesia y los artistas
concibieron para una humanidad aborregada,
exprimida, explotada y castigada
desde el Antiguo Testamento.
Dios no tiene forma;
Dios no es hacedor de cielos ni de infiernos;
Dios no es oscurantista;
Dios es luz;
Dios no tiene trono ni es rey de oros;
Dios no es ni símbolo ni ícono;
Dios es no un culto;
todo culto es idolatría;
la idolatría es el bastardismo de la fe
podredumbre de cerebros febriles hechos de fimo,
lo deleznable, lo impuro,
el eterno imperfecto;
Dios no es solo un nombre,
es muchos nombres
y es lo innombrable.
Dios es una abstracción,
es un concepto;
Dios es hálito, es espíritu, es fuerza,
es deseo de ser y de crecer.
Dios es esperanza cuando todo nos abandona;
Dios es sueño;
Dios es magia,
es anhelo,
es universo,
es todo lo que se revive en nuestro interior;
es un infinito donde no cabe
nuestra estupidéz e incomprensión.
Dios es existencia pura,
es nuestro miedo,
es nuestra alegría,
Dios es significado,
es lo que no comprendemos;
Dios está en la mente y en el corazón del ser;
Dios es el hombre;
es naturaleza dentro de la naturaleza;
es fuerza liberadora dentrro de la crisálida;
Dios será infinito cuando rompa
el corazón de la crisálida,
cuando revele todos los misterios
porque Dios es precisamente eso:misterio
y el hombre es insondable por voluble.
El misterio de la luz no requiere pequeñeces;
el hombre debe volar hacia la luz
como una mariposa hacia el fanal.
La metáfora de Icaro quedó inconclusa al perder las alas;
Dios es todo lo que podemos alcanzar en
nuestra ignorancia humana.
No podemos aún decir cuantas estrellas pueblan
el universo;
no podemos decir aún a qué creció en el Principio
la primera planta ni por qué eclosionó el primer huevo
ni por qué siendo tan pequeños
en un planeta tan insignificante
nos creemos amos de una galaxia que mueve
desconocidos planetas de por medio.
( Ni siquiera sabemos quienes son nuestros vecinos )
somos tan aterradoramente imperfectos
que nos creemos amos del universo.
¿Será menos indolente el hombre que la fiera
por el hecho de carecer de zarpas?
¿Es menos bella la violeta que la rosa?
Cuando develemos
en su totalidad el intríngulis
de la vida y de la muerte,
así como el por qué del nfinito,
cuando comprendamos quienes somos
regresaremos al inframundo del ser
para recomenzar el mundo:
será el momento de una fantástica palingenesia;
seremos dioses.
De momento,
no le perdono a mi naturaleza humana
el que no me permita ser Dios.
el anciano de barbas luenguas
de las vitelas paganas
ahogado en la marea alba
de tules y aureolas
y sonrisa estúpida y bondadosa
que la mente afiebrada y enfermiza
de la iglesia y los artistas
concibieron para una humanidad aborregada,
exprimida, explotada y castigada
desde el Antiguo Testamento.
Dios no tiene forma;
Dios no es hacedor de cielos ni de infiernos;
Dios no es oscurantista;
Dios es luz;
Dios no tiene trono ni es rey de oros;
Dios no es ni símbolo ni ícono;
Dios es no un culto;
todo culto es idolatría;
la idolatría es el bastardismo de la fe
podredumbre de cerebros febriles hechos de fimo,
lo deleznable, lo impuro,
el eterno imperfecto;
Dios no es solo un nombre,
es muchos nombres
y es lo innombrable.
Dios es una abstracción,
es un concepto;
Dios es hálito, es espíritu, es fuerza,
es deseo de ser y de crecer.
Dios es esperanza cuando todo nos abandona;
Dios es sueño;
Dios es magia,
es anhelo,
es universo,
es todo lo que se revive en nuestro interior;
es un infinito donde no cabe
nuestra estupidéz e incomprensión.
Dios es existencia pura,
es nuestro miedo,
es nuestra alegría,
Dios es significado,
es lo que no comprendemos;
Dios está en la mente y en el corazón del ser;
Dios es el hombre;
es naturaleza dentro de la naturaleza;
es fuerza liberadora dentrro de la crisálida;
Dios será infinito cuando rompa
el corazón de la crisálida,
cuando revele todos los misterios
porque Dios es precisamente eso:misterio
y el hombre es insondable por voluble.
El misterio de la luz no requiere pequeñeces;
el hombre debe volar hacia la luz
como una mariposa hacia el fanal.
La metáfora de Icaro quedó inconclusa al perder las alas;
Dios es todo lo que podemos alcanzar en
nuestra ignorancia humana.
No podemos aún decir cuantas estrellas pueblan
el universo;
no podemos decir aún a qué creció en el Principio
la primera planta ni por qué eclosionó el primer huevo
ni por qué siendo tan pequeños
en un planeta tan insignificante
nos creemos amos de una galaxia que mueve
desconocidos planetas de por medio.
( Ni siquiera sabemos quienes son nuestros vecinos )
somos tan aterradoramente imperfectos
que nos creemos amos del universo.
¿Será menos indolente el hombre que la fiera
por el hecho de carecer de zarpas?
¿Es menos bella la violeta que la rosa?
Cuando develemos
en su totalidad el intríngulis
de la vida y de la muerte,
así como el por qué del nfinito,
cuando comprendamos quienes somos
regresaremos al inframundo del ser
para recomenzar el mundo:
será el momento de una fantástica palingenesia;
seremos dioses.
De momento,
no le perdono a mi naturaleza humana
el que no me permita ser Dios.