ALYA
Poeta fiel al portal
En esta tarde gris toda mi vida grita
sale el llanto a torrente de mis venas heridas
cada célula mía parece estar maldita.
En mi corazón abierto la pena eterna habita
llevo angustia y tristeza en mi espalda ceñidas
y la muerte a su cama lujuriosa me invita.
Árida está la esperanza en mi pecho ultrajado
toda mi paz se escapa de mis arterias rotas
la miseria hace cuna en mi cuerpo cansado.
Se quebró el cofrecito que tenía guardado
con la fe de repuesto y de luz unas gotas
lo bueno que tenía no existe, se ha agotado.
Igual que un alma en pena así serán mis días
me mirarán en pie, pero estaré postrada
y aunque cante canciones, serán lágrimas mías
La huella del dolor como letal mordida
se quedará conmigo, en mi esencia estampada
como fatal designio en esta que es mi vida
sale el llanto a torrente de mis venas heridas
cada célula mía parece estar maldita.
En mi corazón abierto la pena eterna habita
llevo angustia y tristeza en mi espalda ceñidas
y la muerte a su cama lujuriosa me invita.
Árida está la esperanza en mi pecho ultrajado
toda mi paz se escapa de mis arterias rotas
la miseria hace cuna en mi cuerpo cansado.
Se quebró el cofrecito que tenía guardado
con la fe de repuesto y de luz unas gotas
lo bueno que tenía no existe, se ha agotado.
Igual que un alma en pena así serán mis días
me mirarán en pie, pero estaré postrada
y aunque cante canciones, serán lágrimas mías
La huella del dolor como letal mordida
se quedará conmigo, en mi esencia estampada
como fatal designio en esta que es mi vida