Cafla
Poeta recién llegado
Te protegimos tanto del covid y
terminó llevándote el cáncer.
Cáncer provocado por tus decisiones,
por decidirte quedarte con un maltratador y tenernos.
La esclavitud fue inminente por nosotras,
la sumisión también.
Tu única luz de felicidad la desechaste,
una vez más, por nosotras.
Luego alimentamos el cáncer,
por no verte, no tener interés en ti.
No amarte como la madre que fuiste y
siempre serás.
Tu única aliada fue la soledad
en una casa llena de necesidades.
¿Fuimos tu cáncer?
¿Fui tu enfermedad?
A veces lo pienso y me angustio.
Que debí aportar un granito de arena,
una pequeña diferencia en ti,
no obstante, mi papel adolescente y protagónico
de mi propia vida, no tenía cabida para ti.
Solo yo y mis amigos.
Te sufro en silencio por eso,
me maldigo en secreto por esto.
Contaminada en vicios y latidos esporádicos,
me preocupaba más de mis amigos que de ti.
Y me sumerjo en un mundo de versiones pasadas mías,
donde fui una mejor hija y
no lograbas enfermarte tanto.
La plañidera qué floreció en mí
en tus últimas horas,
no me dejó hablar y todo esto y más
te lo dije en voz baja.
¿Me habrás escuchado?
¿Dios te lo habrá dicho?
Ni siquiera he soñado contigo aún,
para poder decirte todo y
decirte lo mucho que te amaba y te amo y
tu ausencia se hace cada vez más presente.
Más intensamente insoportable y dolorosa.
Jueves 12 de agosto 2021
terminó llevándote el cáncer.
Cáncer provocado por tus decisiones,
por decidirte quedarte con un maltratador y tenernos.
La esclavitud fue inminente por nosotras,
la sumisión también.
Tu única luz de felicidad la desechaste,
una vez más, por nosotras.
Luego alimentamos el cáncer,
por no verte, no tener interés en ti.
No amarte como la madre que fuiste y
siempre serás.
Tu única aliada fue la soledad
en una casa llena de necesidades.
¿Fuimos tu cáncer?
¿Fui tu enfermedad?
A veces lo pienso y me angustio.
Que debí aportar un granito de arena,
una pequeña diferencia en ti,
no obstante, mi papel adolescente y protagónico
de mi propia vida, no tenía cabida para ti.
Solo yo y mis amigos.
Te sufro en silencio por eso,
me maldigo en secreto por esto.
Contaminada en vicios y latidos esporádicos,
me preocupaba más de mis amigos que de ti.
Y me sumerjo en un mundo de versiones pasadas mías,
donde fui una mejor hija y
no lograbas enfermarte tanto.
La plañidera qué floreció en mí
en tus últimas horas,
no me dejó hablar y todo esto y más
te lo dije en voz baja.
¿Me habrás escuchado?
¿Dios te lo habrá dicho?
Ni siquiera he soñado contigo aún,
para poder decirte todo y
decirte lo mucho que te amaba y te amo y
tu ausencia se hace cada vez más presente.
Más intensamente insoportable y dolorosa.
Jueves 12 de agosto 2021
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