James De la rosa
Juan Carlos Tuñon
I
Abre la cancela y pasa;
entra a esta casa mía,
no sientas en mi agonía
el amor que no traspasa...
II
El verso sencillo
da calor de nueva ropa,
cobre sol de lo amarillo
de la flor que se hace sopa...
III
La sustancia queda,
se pega a los huesos;
el poeta en versos
la sustancia lleva...
IV
Y de mis labios henchidos
los besos me salen redondos,
circulares, clandestinos;
los versos me salen torcidos...
De la mano ya no salen;
ni versos de flor, ni caricias,
del destino es la avaricia
de los dedos de puñales...
V
En mi frente la señal,
la señal de que tus dientes
han horadado en mi frente
con tu sonrisa puñal...
VI
Son del cielo capitales
y por más que las señales...
del país nunca jamás…
VII
Ahora es pronto, luego tarde...
indecisión y melodía...
pronto ahora, tarde luego,
en este reloj cobarde
nunca es pronto, siempre tarde...
VIII
Ella pequeña, tú enorme,
ella pregunta, respondes;
el amor no se compone,
más nunca dirá tu nombre...
IX
Atrapado en un zaguán
con la escarcha de una flor,
en la pared un reloj,
marca el ritmo de la vida;
Atrapado en un reloj
con suspiros que decían;
en este compás de la vida,
no hay ritmo, ni melodía...
En una hora perpleja
pasaron unos minutos
más nunca dieron los frutos
los segundos se morían...
X
Esta noche desperté
y al sueño querer, volvería
porque soñé que quería;
que la noche fuera eterna...
XI
María, la madre y el hijo,
el niño que era Jesús
que va a morir en la cruz
por pecados que venían...
XII
En la iglesia se reza,
es la iglesia templo y fe
de lo eterno que se fue
una tumba de maleza...
Abre la cancela y pasa;
entra a esta casa mía,
no sientas en mi agonía
el amor que no traspasa...
II
El verso sencillo
da calor de nueva ropa,
cobre sol de lo amarillo
de la flor que se hace sopa...
III
La sustancia queda,
se pega a los huesos;
el poeta en versos
la sustancia lleva...
IV
Y de mis labios henchidos
los besos me salen redondos,
circulares, clandestinos;
los versos me salen torcidos...
De la mano ya no salen;
ni versos de flor, ni caricias,
del destino es la avaricia
de los dedos de puñales...
V
En mi frente la señal,
la señal de que tus dientes
han horadado en mi frente
con tu sonrisa puñal...
VI
Son del cielo capitales
y por más que las señales...
del país nunca jamás…
VII
Ahora es pronto, luego tarde...
indecisión y melodía...
pronto ahora, tarde luego,
en este reloj cobarde
nunca es pronto, siempre tarde...
VIII
Ella pequeña, tú enorme,
ella pregunta, respondes;
el amor no se compone,
más nunca dirá tu nombre...
IX
Atrapado en un zaguán
con la escarcha de una flor,
en la pared un reloj,
marca el ritmo de la vida;
Atrapado en un reloj
con suspiros que decían;
en este compás de la vida,
no hay ritmo, ni melodía...
En una hora perpleja
pasaron unos minutos
más nunca dieron los frutos
los segundos se morían...
X
Esta noche desperté
y al sueño querer, volvería
porque soñé que quería;
que la noche fuera eterna...
XI
María, la madre y el hijo,
el niño que era Jesús
que va a morir en la cruz
por pecados que venían...
XII
En la iglesia se reza,
es la iglesia templo y fe
de lo eterno que se fue
una tumba de maleza...
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