marquelo
Negrito villero
Hasta aquí el olvido restalla
todo el iris del ojo
Nubosidad de combate Desnudo que blande su pañal blanco
como una luminosidad de cosas recién
llegadas
Pero inerte como un espejo
todo alrededor se mueve como un tobogán
Para dejarme en el centro
de las cavilaciones en el centro de todas
las heridas dispersas en cajones
ebrias de naftalina
Ebrias de esa habilidad circular que tiene
el apuro fuera del cerebro
fuera de las piernas
El olvido estrenado con luces de neón
El dormir sin que el sueño tenga pelo
Uñas Dientes o una simple cola
con que sujetar el residuos del sueño:
La baba infinita.
El exceso de confianza del oso hormiguero
El zapato tímido de las presentaciones
El andar de espaldas
Para que el olvido no te atrape/ reina de espadas lamiendo tu muñeca.
Comer deprisa y guardar los dientes
En una caja fuerte
Y no dejar tu nombre en una pegatina
Sobre la sábana fantasma
Y luego
Divagar
Divagar...
Y saberse acreedor del premio
mayor del vacío
El frentazo más deseado contra el cerro
colorado
La locura más adicta que el stress pueda darte
Pero del olvido nada
Ninguna especulación suya en la bolsa
Ni en los Ceos proscritos
Solo escapar al otro lado de la página
Y hacer que el punto sea una sombrilla
de playa...
todo el iris del ojo
Nubosidad de combate Desnudo que blande su pañal blanco
como una luminosidad de cosas recién
llegadas
Pero inerte como un espejo
todo alrededor se mueve como un tobogán
Para dejarme en el centro
de las cavilaciones en el centro de todas
las heridas dispersas en cajones
ebrias de naftalina
Ebrias de esa habilidad circular que tiene
el apuro fuera del cerebro
fuera de las piernas
El olvido estrenado con luces de neón
El dormir sin que el sueño tenga pelo
Uñas Dientes o una simple cola
con que sujetar el residuos del sueño:
La baba infinita.
El exceso de confianza del oso hormiguero
El zapato tímido de las presentaciones
El andar de espaldas
Para que el olvido no te atrape/ reina de espadas lamiendo tu muñeca.
Comer deprisa y guardar los dientes
En una caja fuerte
Y no dejar tu nombre en una pegatina
Sobre la sábana fantasma
Y luego
Divagar
Divagar...
Y saberse acreedor del premio
mayor del vacío
El frentazo más deseado contra el cerro
colorado
La locura más adicta que el stress pueda darte
Pero del olvido nada
Ninguna especulación suya en la bolsa
Ni en los Ceos proscritos
Solo escapar al otro lado de la página
Y hacer que el punto sea una sombrilla
de playa...
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