Felipe Antonio Santorelli
Poeta que considera el portal su segunda casa
Don Justino y Vuelveloco
cabalgan raudos el llano;
el primero en su alazano,
el otro en asno de a poco.
Vuelveloco y Don Justino
son compadres desde atrás
y van cabalgando sin paz
por un estival camino.
Van buscando pleito cano
y alguna moza sin dueño,
por eso ponen su empeño
en recorrer todo el llano.
No tienen ningún amigo;
salvo el cigarrillo y el ron,
y aunque les falte razón
le cobran a su enemigo.
-¿A dónde van Don Justino
con tanta prisa irrequieta?.
¿Busca acaso una escopeta
que acabe con su destino?.
Porque aquí cargo la mía
que está pidiéndome un muerto,
y aunque me mienten el Tuerto
tengo buena puntería.-
Ya Vuelveloco se encona
y Don Justino se arrecha, (En Vzla arrecharse es ponerse furioso)
el Tuerto prendió la mecha
que a todo el llano detona.
El uno saca el machete,
Don Justino su pistola,
el cielo añejo se amola
con la furia del sainete.
El Tuerto apunta y dispara,
Don Justino hace otro tanto,
Vuelveloco; en un quebranto,
machetea cara a cara.
Vuelan flamingos y garzas,
el jaguar huye aterrado,
el caimán amilanado
se esconde tras de las zarzas.
El suelo resquebrajado
bebe la sangre de un sorbo,
el duelo ha sido tan torvo
que nadie vivo ha quedado.
Y cuentan en cada aldea
que el pleito no ha terminado;
que Don Justino, amargado
anda cazando pelea.
Vuelveloco y Don Justino
cabalgan llanos bravíos;
fantasmales y sombríos
por la vera del camino.
Buscando van al que es tuerto
por una deuda ya eterna;
que empezó en una taberna
por su moza y un entuerto.
_________________________________________________________________________
cabalgan raudos el llano;
el primero en su alazano,
el otro en asno de a poco.
Vuelveloco y Don Justino
son compadres desde atrás
y van cabalgando sin paz
por un estival camino.
Van buscando pleito cano
y alguna moza sin dueño,
por eso ponen su empeño
en recorrer todo el llano.
No tienen ningún amigo;
salvo el cigarrillo y el ron,
y aunque les falte razón
le cobran a su enemigo.
-¿A dónde van Don Justino
con tanta prisa irrequieta?.
¿Busca acaso una escopeta
que acabe con su destino?.
Porque aquí cargo la mía
que está pidiéndome un muerto,
y aunque me mienten el Tuerto
tengo buena puntería.-
Ya Vuelveloco se encona
y Don Justino se arrecha, (En Vzla arrecharse es ponerse furioso)
el Tuerto prendió la mecha
que a todo el llano detona.
El uno saca el machete,
Don Justino su pistola,
el cielo añejo se amola
con la furia del sainete.
El Tuerto apunta y dispara,
Don Justino hace otro tanto,
Vuelveloco; en un quebranto,
machetea cara a cara.
Vuelan flamingos y garzas,
el jaguar huye aterrado,
el caimán amilanado
se esconde tras de las zarzas.
El suelo resquebrajado
bebe la sangre de un sorbo,
el duelo ha sido tan torvo
que nadie vivo ha quedado.
Y cuentan en cada aldea
que el pleito no ha terminado;
que Don Justino, amargado
anda cazando pelea.
Vuelveloco y Don Justino
cabalgan llanos bravíos;
fantasmales y sombríos
por la vera del camino.
Buscando van al que es tuerto
por una deuda ya eterna;
que empezó en una taberna
por su moza y un entuerto.
_________________________________________________________________________