Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Un precarista agonizando frente a la puerta
del Hospital de los Delitos,
un mar sin olas y con tres barquitos
que naufragan con un doping positivo por champán.
Sabuesos que no tienen buen olfato para el amor,
talonarios de rifas carniceras,
tres monaguillos con vocación austera
que evitan el placer y los vinos benditos.
Campanarios con campanas mudas como el cielo
y el purgatorio con cambio de aposentos,
arcángeles en guerra por exceso de deseo
y tres apocalipsis para mis labios blasfemos.
Mendigos que mendigan el placer de compañía
y una mesa con dos platos para cenar,
el circo ya no anuncia cuando llega a la oficina
pero siempre anuncia si se va.
Franger, Blanca, Eilin y Gabriela
jugando a la ruleta con sueños precavidos,
Dani, Carlos, Juan José, Magdiel y Kendar
cambiando el lunes por domingo.
Tres caminos que no llegan a ninguna parte
y un doping positivo en fuera de lugar,
velitas para santos que se enferman
cuando un beso los llega a saludar.
Un positivo adulterado por caricias olvidadas
que nunca renunciaron a volar,
mariposas como orugas congeladas
y un sorbo de tequila para empezar.
del Hospital de los Delitos,
un mar sin olas y con tres barquitos
que naufragan con un doping positivo por champán.
Sabuesos que no tienen buen olfato para el amor,
talonarios de rifas carniceras,
tres monaguillos con vocación austera
que evitan el placer y los vinos benditos.
Campanarios con campanas mudas como el cielo
y el purgatorio con cambio de aposentos,
arcángeles en guerra por exceso de deseo
y tres apocalipsis para mis labios blasfemos.
Mendigos que mendigan el placer de compañía
y una mesa con dos platos para cenar,
el circo ya no anuncia cuando llega a la oficina
pero siempre anuncia si se va.
Franger, Blanca, Eilin y Gabriela
jugando a la ruleta con sueños precavidos,
Dani, Carlos, Juan José, Magdiel y Kendar
cambiando el lunes por domingo.
Tres caminos que no llegan a ninguna parte
y un doping positivo en fuera de lugar,
velitas para santos que se enferman
cuando un beso los llega a saludar.
Un positivo adulterado por caricias olvidadas
que nunca renunciaron a volar,
mariposas como orugas congeladas
y un sorbo de tequila para empezar.