El profeta del tiempo, como un viejo testigo profetizo,
Y como el crudo invierno; su alma de el predico
Cuando la luna esta llena anunciando, la hambruna de las bestias,
Los aullidos de los lobos; se escuchar seduciendo al silencio.
Y la marcha recorrida de las bestias, como una orquesta sinfónica.
¡La sinfonía mortal! entono
Y el concierto, de dos aves en duelo inicio.
El Cuervo y El Zopilote ¿quien será el vencedor?
Al escuchar la música sinfoniaza,
La señora, de la noche exclamo resaltando la voz.
Horita lo veremos ´´ que el cuervo será el ¡vencedor!
Y al mismo momento lo lejos,
El señor, del amanecer le respondió entonando la voz.
Mañana versemos ´´ que el zopilote será el ganador.
Y el profeta del tiempo los interrumpió.
¡Ya vasta de repelar! ni tú ni ella van a triunfar.
Porque el mundo, ni oscuro ni claro sea de pintara,
Pues ´´ en rojo intenso, mañana se tiñera
Mientras que las aves, preparan sus alas y garras para luchas,
Este duelo quedara pendiente.
Y mañana amaneciendo, versemos de quien será el galardón.
Ha hora bien, guarden la compostura, para el duelo de las aves de rapiña.
Y escuchemos sus versos graznados antes del luchar...
Soy el Zopilote
Has de saber, que toda la fuerza, que llevo en las alas,
Ya que mi fuerza, causara la debilidad de tus alas;
Que muy pronto al suelo caerán.
Soy el cuervo
Saa sabes, que no envidio la fuerza de tus alas,
Ya que mi debilidad, ha sido cierta
Pero. Me ha hecho menos incrédulo,
Y más cuerdo que tu
Soy el Zopilote
No niego tu credulidad y cordura.
Pero. No con eso me habrás de vencer,
Ya que la ley del más fuerte;
Me justifica que yo te de vencer
Soy el cuervo
La ley dice muchas
Verdades falsas y mentiras verdaderas,
Defendiendo tus ideales
Pero. Ese pensamiento soberbio,
Fue creado por la ley de los hombres,
Que el más fuerte a de vencer.
Y corrompiendo, la sabiduría natural de nuestro dios,
Esto a nada nos habrá de llevar
Soy el Zopilote
Tendrás un poco de razón lo amito
Pero. Tú no puedes cambiar nuestro destino,
Y este duelo será nuestro camino,
Que habremos de continuar;
Y muy pronto; uno de los dos murtos terminara
Soy el profeta del tiempo
¡Ya vasta discutir!
Pues su tiempo ya se les termino,
Miren al cielo, que de rojo tiño,
Mirando al suelo, que de tierra los cubrió.
Porque el hocico, de los lobos su cuerpos de devoro
Y la luna llena vacía se quedo.
Y la marcha corrida de las bestias, como una orquesta sinfónica.
¡La sinfonía mortal! Ya concluyo.
Y como el crudo invierno; su alma de el predico
Cuando la luna esta llena anunciando, la hambruna de las bestias,
Los aullidos de los lobos; se escuchar seduciendo al silencio.
Y la marcha recorrida de las bestias, como una orquesta sinfónica.
¡La sinfonía mortal! entono
Y el concierto, de dos aves en duelo inicio.
El Cuervo y El Zopilote ¿quien será el vencedor?
Al escuchar la música sinfoniaza,
La señora, de la noche exclamo resaltando la voz.
Horita lo veremos ´´ que el cuervo será el ¡vencedor!
Y al mismo momento lo lejos,
El señor, del amanecer le respondió entonando la voz.
Mañana versemos ´´ que el zopilote será el ganador.
Y el profeta del tiempo los interrumpió.
¡Ya vasta de repelar! ni tú ni ella van a triunfar.
Porque el mundo, ni oscuro ni claro sea de pintara,
Pues ´´ en rojo intenso, mañana se tiñera
Mientras que las aves, preparan sus alas y garras para luchas,
Este duelo quedara pendiente.
Y mañana amaneciendo, versemos de quien será el galardón.
Ha hora bien, guarden la compostura, para el duelo de las aves de rapiña.
Y escuchemos sus versos graznados antes del luchar...
Soy el Zopilote
Has de saber, que toda la fuerza, que llevo en las alas,
Ya que mi fuerza, causara la debilidad de tus alas;
Que muy pronto al suelo caerán.
Soy el cuervo
Saa sabes, que no envidio la fuerza de tus alas,
Ya que mi debilidad, ha sido cierta
Pero. Me ha hecho menos incrédulo,
Y más cuerdo que tu
Soy el Zopilote
No niego tu credulidad y cordura.
Pero. No con eso me habrás de vencer,
Ya que la ley del más fuerte;
Me justifica que yo te de vencer
Soy el cuervo
La ley dice muchas
Verdades falsas y mentiras verdaderas,
Defendiendo tus ideales
Pero. Ese pensamiento soberbio,
Fue creado por la ley de los hombres,
Que el más fuerte a de vencer.
Y corrompiendo, la sabiduría natural de nuestro dios,
Esto a nada nos habrá de llevar
Soy el Zopilote
Tendrás un poco de razón lo amito
Pero. Tú no puedes cambiar nuestro destino,
Y este duelo será nuestro camino,
Que habremos de continuar;
Y muy pronto; uno de los dos murtos terminara
Soy el profeta del tiempo
¡Ya vasta discutir!
Pues su tiempo ya se les termino,
Miren al cielo, que de rojo tiño,
Mirando al suelo, que de tierra los cubrió.
Porque el hocico, de los lobos su cuerpos de devoro
Y la luna llena vacía se quedo.
Y la marcha corrida de las bestias, como una orquesta sinfónica.
¡La sinfonía mortal! Ya concluyo.