Ricardo Llamosas
Poeta recién llegado
Que sé yo de mis suturas carnales,
de mis muertes derrochando existencia,
que se yo de mi, títere en vida.
Aparentemente existo emanando de algo,
por absurdo o razonable pareciese,
aparentemente… no sé que pensar.
Pero imagino lleve realidad sobre mí,
con esta masa orgánica razonable
incitándome a la implicación visceral.
También puede sea ironía del mundo
el yo natural explorando mis concebidos,
no vaya espejismos darse importancia
alegándome inexistencia.
Que sé yo de mi viaje terrenal,
tan disparatado en las frituras emocionales
reemplazando alma por instinto.
O imaginarme en utopía de propia entraña,
y solo sea delirio de un ente supremo
jugando este paladeo de marioneta, yo sea.
O puede me reconozca indiscutible
haciendo patria colmillo a mi ser,
al que me aferro con impune desafío.
¡No voy a negarme! por todos los Cristos manejen,
tampoco tolero al misterio de mi, entrevea otros,
si aquí me clavo mortal irrefutable,
y al carajo con la inteligencia se preste
barajar los de mi, no fuesen.
de mis muertes derrochando existencia,
que se yo de mi, títere en vida.
Aparentemente existo emanando de algo,
por absurdo o razonable pareciese,
aparentemente… no sé que pensar.
Pero imagino lleve realidad sobre mí,
con esta masa orgánica razonable
incitándome a la implicación visceral.
También puede sea ironía del mundo
el yo natural explorando mis concebidos,
no vaya espejismos darse importancia
alegándome inexistencia.
Que sé yo de mi viaje terrenal,
tan disparatado en las frituras emocionales
reemplazando alma por instinto.
O imaginarme en utopía de propia entraña,
y solo sea delirio de un ente supremo
jugando este paladeo de marioneta, yo sea.
O puede me reconozca indiscutible
haciendo patria colmillo a mi ser,
al que me aferro con impune desafío.
¡No voy a negarme! por todos los Cristos manejen,
tampoco tolero al misterio de mi, entrevea otros,
si aquí me clavo mortal irrefutable,
y al carajo con la inteligencia se preste
barajar los de mi, no fuesen.