BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Pasan, entre los nervios y estériles,
sensaciones que se agolpan cual caballos
desbocados e incesantes. Fecundando,
con sus hilos dorados, frágiles, las lagunas
del día y su desesperanza. En mí, al menos,
rencor, no existe. Tampoco otros deseos.
Duermen los murmullos que un día nos dedicamos.
Duermen junto al barro, de los caminos decadentes.
©
sensaciones que se agolpan cual caballos
desbocados e incesantes. Fecundando,
con sus hilos dorados, frágiles, las lagunas
del día y su desesperanza. En mí, al menos,
rencor, no existe. Tampoco otros deseos.
Duermen los murmullos que un día nos dedicamos.
Duermen junto al barro, de los caminos decadentes.
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