guillermo rasta
Poeta fiel al portal
Oh! dulce alegría,
dejame que me case con esta
maravilla, que un
día volverá y será mía.
Dejala, suéltala, que
ella es impaciente y
ah! está llena de amor
para toda la gente.
Que su cabello brille y
vuele sin cesar,
como un signo más
de la hermosa libertad.
Ya! dejala sin opresión
alguna de familia y
que cumpla sus sueños
y todas sus fantasías.
Mimala que no se
acabe su vida, puesto
que el destino
se destruiría.
Oh! dulce alegría, si
alguien fuese a llevársela
lejos y así no retornaría,
entonces dulce alegría
dame fuerzas, que por ella
yo entregaría mi vida.
dejame que me case con esta
maravilla, que un
día volverá y será mía.
Dejala, suéltala, que
ella es impaciente y
ah! está llena de amor
para toda la gente.
Que su cabello brille y
vuele sin cesar,
como un signo más
de la hermosa libertad.
Ya! dejala sin opresión
alguna de familia y
que cumpla sus sueños
y todas sus fantasías.
Mimala que no se
acabe su vida, puesto
que el destino
se destruiría.
Oh! dulce alegría, si
alguien fuese a llevársela
lejos y así no retornaría,
entonces dulce alegría
dame fuerzas, que por ella
yo entregaría mi vida.