El Poeta del Asfalto
Poeta adicto al portal
Ciudad del dos por cuatro
quilombos cada dos por tres
Habitaciones de dos por dos
donde duermen hasta seis
Sin embargo
esperanzas que se afanan en durar
Posesión o locura tan común
afán vano de morir después.
Y entre este desconcierto
yo voy tramando
tomar al cielo por asalto
Con una serenata
de bandoneones ebrios
Tentación fatal La ciudad
ese error
que nos tomamos tan en serio
Traqueteo de los trenes,
calladas multitudes
que no alcanzan a ver
lo plural de las cicatrices.
Ciudad
ciudad
en el apretujo perdí el poema que te daba
En algún andén
en algún vagón atestado
en algún trasbordo
en alguna borrachera
Tal vez desde donde cayó -quién sabe-
un viento salvaje
lo llevó a campos donde una esperanza germina
lejos de de aquí.
Mejor, porque aquí…
aquí entre piedra falsificada tan solo
fatalmente nos ocupamos
en morir después
quilombos cada dos por tres
Habitaciones de dos por dos
donde duermen hasta seis
Sin embargo
esperanzas que se afanan en durar
Posesión o locura tan común
afán vano de morir después.
Y entre este desconcierto
yo voy tramando
tomar al cielo por asalto
Con una serenata
de bandoneones ebrios
Tentación fatal La ciudad
ese error
que nos tomamos tan en serio
Traqueteo de los trenes,
calladas multitudes
que no alcanzan a ver
lo plural de las cicatrices.
Ciudad
ciudad
en el apretujo perdí el poema que te daba
En algún andén
en algún vagón atestado
en algún trasbordo
en alguna borrachera
Tal vez desde donde cayó -quién sabe-
un viento salvaje
lo llevó a campos donde una esperanza germina
lejos de de aquí.
Mejor, porque aquí…
aquí entre piedra falsificada tan solo
fatalmente nos ocupamos
en morir después