Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Por el poniente
el oro me borra
yace mi paz adornada de risas,
el amor
girasol en las sombras
destila presencias
consume velas,
hilos de otoño
se anudan en mis hombros.
Éste es un poema que no puedo coger, o agarrar, o asir o tomar del cabello.
Y no es mi culpa.
Pretende ser entendido por unos cuántos privilegiados.
Y así está bien.
Intención es efecto, y las palabras velan.