Ziler
Poeta recién llegado
Efímero año, apenas llegas y me castigas con mi suerte de botella, ya me condenas por mi abstinencia de letras que terminan en una recaída en un papel con sobredosis de soledad.
Empiezo este año con dolores más profundos que hunden mi corazón en un desierto de ceniza y muerte. Se apaga la luz y con ella mis suspiros quedan mudos en una boca solitaria, llena de un humo de olvido que inhala mis penas desde el sillón.
Otro año que no recuerdo tu voz desesperada, que aparece intermitente en mis delirios de poesía, o si solo es un murmullo que pregona un destino de melancolía absurda.