dark-maiden
Poeta fiel al portal
Los cuervos vendrán a por ti,
después de que el oráculo vaticine
tu desolación y se acentúe tu pérdida.
¿Hacia dónde te diriges cartaginés
con alma romana?
La muerte te araña la sangre,
al embarcarte en a la búsqueda
de tu dama íbera.
Cruzando el mar Adriático,
atravesando la cordillera Bética,
encontraste a tu amada cautiva por tu pueblo.
El deseo te arrebató el corazón,
y pasaste de hombre a dios mortal.
Arrojaste una lanza contra las leyes imperiales,
abandonaste la guerra de tus superiores,
para liberar a tu diosa profanada.
Los dioses se conjuraron en un sangriento
pacto contra los infieles.
Cuando se miraron, cuando unieron sus labios
y dejaron brotar el fuego de su pasión,
un rayo incendió el terreno sobre
el que ellos yacían.
El mar enfurecido los arrastró con ímpetu,
y la tierra se revolvió como dos amados
sacrílegos consumando su amor.
Amaneció el cielo en calma,
los ríos siguieron su curso.
En la costa reposaban sus cuerpos
unidos hasta la eternidad por
el abrazo de la muerte.
después de que el oráculo vaticine
tu desolación y se acentúe tu pérdida.
¿Hacia dónde te diriges cartaginés
con alma romana?
La muerte te araña la sangre,
al embarcarte en a la búsqueda
de tu dama íbera.
Cruzando el mar Adriático,
atravesando la cordillera Bética,
encontraste a tu amada cautiva por tu pueblo.
El deseo te arrebató el corazón,
y pasaste de hombre a dios mortal.
Arrojaste una lanza contra las leyes imperiales,
abandonaste la guerra de tus superiores,
para liberar a tu diosa profanada.
Los dioses se conjuraron en un sangriento
pacto contra los infieles.
Cuando se miraron, cuando unieron sus labios
y dejaron brotar el fuego de su pasión,
un rayo incendió el terreno sobre
el que ellos yacían.
El mar enfurecido los arrastró con ímpetu,
y la tierra se revolvió como dos amados
sacrílegos consumando su amor.
Amaneció el cielo en calma,
los ríos siguieron su curso.
En la costa reposaban sus cuerpos
unidos hasta la eternidad por
el abrazo de la muerte.