Una leve hoja
se balancea en el aire
de un parque pequeño.
Ando a deshoras,
y el silencio me acompaña.
Se han roto muchos nombres
en mi pensamiento,
y debajo surgen emociones
olores, colores…
que hacen apacible los sentimientos.
Se ha roto la negra noche;
ya siempre es azul marino
y pintada con lunas y estrellas.
Se diluye en la brisa del mar
el corazón atenazado,
y como en los grandes abrazos,
dura en la piel
una sensación eterna;
como un jardín entre calles,
que pasa la vida por sus hojas
y crece sin permiso.
se balancea en el aire
de un parque pequeño.
Ando a deshoras,
y el silencio me acompaña.
Se han roto muchos nombres
en mi pensamiento,
y debajo surgen emociones
olores, colores…
que hacen apacible los sentimientos.
Se ha roto la negra noche;
ya siempre es azul marino
y pintada con lunas y estrellas.
Se diluye en la brisa del mar
el corazón atenazado,
y como en los grandes abrazos,
dura en la piel
una sensación eterna;
como un jardín entre calles,
que pasa la vida por sus hojas
y crece sin permiso.