Cuando el agua
camina por su sendero,
suena en mis oídos
como bolitas de acero.
Se cuela suave
por todos mis poros,
empapando, encharcando
de mis pies a mi pelo.
Como el agua del monte
cuando se alía con la lluvia,
diminuta y lenta,
es la cortina que tengo
en mi ventana abierta.
Cuando el agua camina
por el canal de mi cuerpo,
la noche es mas larga
y los cantos mas lentos.
Extiendo la mano a tu calor
buscando aliento,
y poco a poco,
la cortina de agua
se cae al suelo,
la ventana se cierra
y el agua canta
como un jilguero.
Ataría al día ,con la soga que cuelga
bailando sobre el alero,
para que nunca se escape
de mi techo al cielo.
Pero la noche es tenaz
y siempre llega,
haciendo y deshaciendo
mis sueños.
camina por su sendero,
suena en mis oídos
como bolitas de acero.
Se cuela suave
por todos mis poros,
empapando, encharcando
de mis pies a mi pelo.
Como el agua del monte
cuando se alía con la lluvia,
diminuta y lenta,
es la cortina que tengo
en mi ventana abierta.
Cuando el agua camina
por el canal de mi cuerpo,
la noche es mas larga
y los cantos mas lentos.
Extiendo la mano a tu calor
buscando aliento,
y poco a poco,
la cortina de agua
se cae al suelo,
la ventana se cierra
y el agua canta
como un jilguero.
Ataría al día ,con la soga que cuelga
bailando sobre el alero,
para que nunca se escape
de mi techo al cielo.
Pero la noche es tenaz
y siempre llega,
haciendo y deshaciendo
mis sueños.