Alberto Alcoventosa
Poeta adicto al portal
Nací en un manantial,
en un bosque sombrío,
formando un cenagal.
Ya, convertida en río,
en viaje singular,
a terrenos baldíos
logré fertilizar,
y a cuantiosos gentíos
la sed pude aplacar.
Recorrí mi camino
sin jamás descansar
hasta que ya cansino
me fui a morir al mar,
aquél salado y frío.
Y el sol me hizo volar
cumpliendo mi destino,
y fue todo empezar...
en un bosque sombrío,
formando un cenagal.
Ya, convertida en río,
en viaje singular,
a terrenos baldíos
logré fertilizar,
y a cuantiosos gentíos
la sed pude aplacar.
Recorrí mi camino
sin jamás descansar
hasta que ya cansino
me fui a morir al mar,
aquél salado y frío.
Y el sol me hizo volar
cumpliendo mi destino,
y fue todo empezar...