Orfelunio
Poeta veterano en el portal
El alma del molino
Si una vez no te lo dice,
pero en varias ocasiones
va diciendo lo que dice,
solo de una que ocasiones
la razón se te desdice.
No des siempre por sentado
lo que a falta de la silla,
va por otros desplazado
a una vez que no se pilla.
Nada habrá que no se sepa
con futuras conclusiones,
de lo que hubo es aunque quepa
un pasado de impresiones.
Para ver lo que se espera
no hace falta ni la vista,
porque espera es de la espera
la esperanza la más lista.
No te inquiete la locura
que quien sueña va viviendo
lo que fijo es la cordura
y movido está moviendo.
Sé el andante caballero
de llanura por la mancha;
no hagas caso al mundo entero,
vive el sueño y desengancha.
De las aspas al rodar
aún llegue con su viento
ese flujo sin parar
de un idílico momento.
Cuando quede en calma el trigo
ya molido como harina,
no sabrá que el pan que digo
alimento es de la vida.
Del espíritu que animo
solo es cierta la enseñanza
de que un alma es el molino
y otra forma su balanza.
Si una vez no te lo dice,
pero en varias ocasiones
va diciendo lo que dice,
solo de una que ocasiones
la razón se te desdice.
No des siempre por sentado
lo que a falta de la silla,
va por otros desplazado
a una vez que no se pilla.
Nada habrá que no se sepa
con futuras conclusiones,
de lo que hubo es aunque quepa
un pasado de impresiones.
Para ver lo que se espera
no hace falta ni la vista,
porque espera es de la espera
la esperanza la más lista.
No te inquiete la locura
que quien sueña va viviendo
lo que fijo es la cordura
y movido está moviendo.
Sé el andante caballero
de llanura por la mancha;
no hagas caso al mundo entero,
vive el sueño y desengancha.
De las aspas al rodar
aún llegue con su viento
ese flujo sin parar
de un idílico momento.
Cuando quede en calma el trigo
ya molido como harina,
no sabrá que el pan que digo
alimento es de la vida.
Del espíritu que animo
solo es cierta la enseñanza
de que un alma es el molino
y otra forma su balanza.