Odisea
Poeta recién llegado
Qué infortunio, el tiempo enmudecido,
compenetrado, enhebrando ya las pausas
de un recuerdo vivo en esta quietud
Donde veo al amor ocultarse,
esfumarse en su gloria,
justo cuando en mis manos
creo sostener el mar,
es donde más se aleja.
Tal vez, quiere vivir en el fin del horizonte.
¡Yo no tengo las respuestas!
Pero tengo una certeza acaeciendo en mi ser,
el momento que permanece latiendo
junto a las horas invisibles.
¿Es una desgracia?
Aullar la luna como un lobo solitario,
cautivarse por el amor enajenado de una miel lujuriosa,
perecer y renacer bajo el mismo árbol
hasta aprender a ser el más puro engendro de la naturaleza,
sobre todo, espero estar en las horas invisibles del amor.
compenetrado, enhebrando ya las pausas
de un recuerdo vivo en esta quietud
Donde veo al amor ocultarse,
esfumarse en su gloria,
justo cuando en mis manos
creo sostener el mar,
es donde más se aleja.
Tal vez, quiere vivir en el fin del horizonte.
¡Yo no tengo las respuestas!
Pero tengo una certeza acaeciendo en mi ser,
el momento que permanece latiendo
junto a las horas invisibles.
¿Es una desgracia?
Aullar la luna como un lobo solitario,
cautivarse por el amor enajenado de una miel lujuriosa,
perecer y renacer bajo el mismo árbol
hasta aprender a ser el más puro engendro de la naturaleza,
sobre todo, espero estar en las horas invisibles del amor.