Orfelunio
Poeta veterano en el portal
El Arca Azul
Perdóname señor
por entrar en el Arca Azul;
espero tu perdón
para volver amar, y tú
seguirás igual en tu color
que el iris no muestra.
por entrar en el Arca Azul;
espero tu perdón
para volver amar, y tú
seguirás igual en tu color
que el iris no muestra.
Cuando el poema es de terror
y nos oculte la senda más siniestra,
sabré caminar en la funesta
levedad del ser que cree
que el secreto está en la diestra.
y nos oculte la senda más siniestra,
sabré caminar en la funesta
levedad del ser que cree
que el secreto está en la diestra.
Extraviado quiero ser
en la libre voluntad del indigente;
no plañir, ni revolver,
no matar, ni ser pudiente,
necesitar más el oriente
y laborar al renacer aroma hiriente.
en la libre voluntad del indigente;
no plañir, ni revolver,
no matar, ni ser pudiente,
necesitar más el oriente
y laborar al renacer aroma hiriente.
El Arca es mía,
la ocupo yo,
igual que tú
que no eres dios,
sino el betún
color marrón,
que a ésa mi tierra
coloreó .
la ocupo yo,
igual que tú
que no eres dios,
sino el betún
color marrón,
que a ésa mi tierra
coloreó .
Viste de azul el hombre altivo
que cree en un dios
que hace cautivos;
no sabe que agua
llovió del cielo,
quizá un paraguas
que no lo quiero.
que cree en un dios
que hace cautivos;
no sabe que agua
llovió del cielo,
quizá un paraguas
que no lo quiero.
Recibe el líquido
azul del cielo,
y piensa en mítico
por su recelo;
y aquel labriego
que va terrón,
dice a su alma:
pongo la palma
a ver si aclara,
y siembro lítico
Y nace un Dios
azul del cielo,
y piensa en mítico
por su recelo;
y aquel labriego
que va terrón,
dice a su alma:
pongo la palma
a ver si aclara,
y siembro lítico
Y nace un Dios
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