Lírico.
Exp..
El Aven
Tiene la cara,
como quien dice,
de ángel caído
entre pobres mortales
por ella deslumbrados.
Modelo desde que era
muy joven. Ahora quiere
vivir la vida a su aire
y conocer a gente.
Por un lado aprovecha
su físico. Y por otro
pretende que la vean
como algo más allá
de física hermosura.
Acostumbrada
a conseguirlo todo
sin mucho esfuerzo,
a que se le perdonen
cosas que a los demás
nunca se les permite,
la forma más sencilla
de tenerla en el bote,
es no mover ni un dedo,
permanecer tranquilos
y satisfechos. Nada
debe perturbar nuestra
astuta indiferencia,
ni delatar deseo
hacia su piel. Camino
seguro el que no tiene
prisa alguna. Y el tiempo
que no le hagamos caso,
será también el tiempo
que ella se pase, en vilo,
preguntándose acerca
de cómo seducirnos a nosotros.
Tiene la cara,
como quien dice,
de ángel caído
entre pobres mortales
por ella deslumbrados.
Modelo desde que era
muy joven. Ahora quiere
vivir la vida a su aire
y conocer a gente.
Por un lado aprovecha
su físico. Y por otro
pretende que la vean
como algo más allá
de física hermosura.
Acostumbrada
a conseguirlo todo
sin mucho esfuerzo,
a que se le perdonen
cosas que a los demás
nunca se les permite,
la forma más sencilla
de tenerla en el bote,
es no mover ni un dedo,
permanecer tranquilos
y satisfechos. Nada
debe perturbar nuestra
astuta indiferencia,
ni delatar deseo
hacia su piel. Camino
seguro el que no tiene
prisa alguna. Y el tiempo
que no le hagamos caso,
será también el tiempo
que ella se pase, en vilo,
preguntándose acerca
de cómo seducirnos a nosotros.