El buen pastor

gustavonar

Poeta recién llegado
EL BUEN PASTOR

Hay paz en el rebaño del amado

pastor que con tus silbos amorosos

recoges las ovejas en la tarde

y vigilas sus sueños apacibles.


Atento a los aullidos de las fieras

de mañana las llamas dulcemente

y salen del redil alegremente

siguiendo tus pisadas con confianza.


Las conduces a pastos abundantes

manantiales de agua les ofreces

paciente con la oveja retrasada

con cariño la esperas y la besas.


Y cuando ella se aleja de tu lado

con premura aseguras el rebaño

y sales en su búsqueda angustiado

con esmero la buscas en el campo.



La buscas por cañadas y quebradas

los peñascos revisas con nostalgia

dónde encontraré a mi amada se pregunta

y su silbo se escucha en la hondonada.


Al fin la encuentra enferma y ultrajada

la abrasa, besa, venda sus heridas

y en su seno calor y abrigo brinda

deprisa sale con su hermosa carga.


Llegando al redil la entra en el rebaño

le da agua y alimento con sus manos,

ofrécele cobijo en su costado

y un banquete celebra con su pueblo.


Vengan todos alégrense conmigo

porque he hallado mi oveja predilecta

por quien he estado en vela sin descanso

he encontrado mi oveja descarriada.

GUSTAVONAR
 
Última edición:
es bueno saber que hay personas que pastorean con letras y se ven tan bien esas imágenes en cada cuido, grato leerle
EL BUEN PASTOR

Hay paz en el rebaño del amado

pastor que con tus silbos amorosos

recoges las ovejas en la tarde

y vigilas sus sueños apacibles.


Atento a los aullidos de las fieras

de mañana las llamas dulcemente

y salen del redil alegremente

siguiendo tus pisadas con confianza.


Las conduces a pastos abundantes

manantiales de agua les ofreces

paciente con la oveja retrasada

con cariño la esperas y la besas.


Y cuando ella se aleja de tu lado

con premura aseguras el rebaño

y sales en su búsqueda angustiado

con esmero la buscas en el campo.



La buscas por cañadas y quebradas

los peñascos revisas con nostalgia

dónde encontraré a mi amada se pregunta

y su silbo se escucha en la hondonada.


Al fin la encuentra enferma y ultrajada

la abrasa, besa, venda sus heridas

y en su seno calor y abrigo brinda

deprisa sale con su hermosa carga.


Llegando al redil la entra en el rebaño

le da agua y alimento con sus manos,

ofrécele cobijo en su costado

y un banquete celebra con su pueblo.


Vengan todos alégrense conmigo

porque he hallado mi oveja predilecta

por quien he estado en vela sin descanso

he encontrado mi oveja descarriada.

GUSTAVONAR
 
Gracias Marián por tu comentario ellos edifican mi alma y me animan a seguir escribiendo.
 
Muy hermoso tu poema deseaba encontrar algo del buen pastor y tu poema me encanto gracias tu permiso para compartirlo.
 

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