salgomanzano
Poeta veterano en el portal
No he de callar porque yo no lo quiero.
Callaré, si la pena se me impone,
pues la palabra puede que destrone
la hondonada de mi silencio hondero,
de este silencio, un silencio austero,
que al decir de la boca se le pone,
cuando el hablar de mi fervor entone
sentida oración de salmo librero.
Quiero abrir la cerraja de la tarde,
no desligar al ave del acorde,
dando al volador arpegio de cielo.
Si este yo consiguiera estar al borde
de una fuente, oyendo el trinar de celo,
él entonaría una canción que arde.
Callaré, si la pena se me impone,
pues la palabra puede que destrone
la hondonada de mi silencio hondero,
de este silencio, un silencio austero,
que al decir de la boca se le pone,
cuando el hablar de mi fervor entone
sentida oración de salmo librero.
Quiero abrir la cerraja de la tarde,
no desligar al ave del acorde,
dando al volador arpegio de cielo.
Si este yo consiguiera estar al borde
de una fuente, oyendo el trinar de celo,
él entonaría una canción que arde.