Zulma Martínez
Mar azul...
Ese sentimiento tan puro,
todo ese amor... se dejó llevar;
(velero de papel arrastrado
hacia lo incierto, en torbellinos
de falsedad y engaño).
Así, ese amor que alguna vez
fue río corriendo en busca
de un mar donde vaciarse
y trinar de pájaros rompiendo
el aire repleto de atardecer,
se extravió, al parecer,
en la hojarasca del otoño;
o lo devoró algún precipicio
que, desde siempre, lo acechaba.
Y, al abandonarse a su triste destino
sin mirar hacia atrás, ya no pudo
hallar el camino de vuelta.
todo ese amor... se dejó llevar;
(velero de papel arrastrado
hacia lo incierto, en torbellinos
de falsedad y engaño).
Así, ese amor que alguna vez
fue río corriendo en busca
de un mar donde vaciarse
y trinar de pájaros rompiendo
el aire repleto de atardecer,
se extravió, al parecer,
en la hojarasca del otoño;
o lo devoró algún precipicio
que, desde siempre, lo acechaba.
Y, al abandonarse a su triste destino
sin mirar hacia atrás, ya no pudo
hallar el camino de vuelta.