Como el rosal silvestre
he crecido,
en el campo libre
y rodeada de zarzas.
Con la piel arañada
y espinas en los pies,
sigo el camino de los hayedos
buscando sociego
buscando calor.
Ya en el campo abierto,
mis ojos ven el horizonte,
rojo como la grana
roto como un cántaro
que se derrama.
Busco el arte de vivir
en el camino que me coloco la vida.
La saboreo a ratos,
a ratos me duele.
Pero mi memoria es débil
y enseguida se diluyen
los malos fantasmas.
he crecido,
en el campo libre
y rodeada de zarzas.
Con la piel arañada
y espinas en los pies,
sigo el camino de los hayedos
buscando sociego
buscando calor.
Ya en el campo abierto,
mis ojos ven el horizonte,
rojo como la grana
roto como un cántaro
que se derrama.
Busco el arte de vivir
en el camino que me coloco la vida.
La saboreo a ratos,
a ratos me duele.
Pero mi memoria es débil
y enseguida se diluyen
los malos fantasmas.
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