Chrix
Poeta que considera el portal su segunda casa
Lluvias de células sujetadas temerosas a los huesos,
kilómetros de segundos que tocaran el suelo,
las luces tratando de agarrar el cuerpo,
dejan rasguños en gotas de sudor y desvelo.
Golpea el mareo, desangra color mis labios sombríos
Hinchada mi sangre escapa, formando montañas de piel,
mi grito asustó lobos, enterneció los aullidos
mi humanidad gravitada se alisó a nivel.
Cae el protector, campeón abatido
el frenético bullicio se hizo canción de dormidos,
se desconecto del mundo y se aferro al castigo,
cuando despiertes sabrás que has perdido
No levantes los brazos, ella se ha ido,
su mejor knock- out, te lo dio ese trago.
Esa botella vacía que te has bebido,
bajo una farola de esquina quedaras varado.
Sujeta tu cinturón que se te hace pesado,
nadie tirara la toalla otra vez por ti,
llueve y llueve campeón abandonado,
que no te queda más que sobrevivir,
Tus reflejos desfallecen, ante un puño de licor,
quema tu núcleo de esponjas convirtiéndolo en dolor
no hay agua para hidratarse detrás de esos besos
solo tienes tus zapatos que caminan escuetos,
La has perdido por tanto luchar en un bar
te diste cuenta que la amabas, cuando no podías ganar.
Pues siempre la perdiste en tus noches solitarias
Ahora eres campeón de alcohol y plegarias.
Última edición: