MALNACIDO
Poeta fiel al portal
Había... que fue... que era
un castillo encantado
cerca de un acantilado
en una verde pradera
Hacia él en su corcél
un mancebo enamorado
con el corazón tocado
cabalgaba sin cuartel
Entre muros una almena
en ella una ventanita...
y una joven princesita
llorando su amarga pena
Llega el joven al palacio
y por una escalinata
sube sin meter la pata
con prisas pero despacio
Te amo... apunta el chaval
te amo... vuelve a apuntar
te amo... por enfatizar
te amo... (de regalo... no está mal)
No grites mi amor, pardiez
que mi padre duerme al lado
y esta noche se ha acostado...
entre las nueve y las diez
Y ahora se dan un beso
después un abrazo viene
¡caray! No te abarco nene...
te estás poniendo obeso
Y entre tanto beso y risa
se pone la cosa que arde
y en esto que entra su padre
y los pilla de esta guisa...
Hierro en mano y somnoliento
grita todo lo alto que puede
¡deja a mi hija ... o muere!
y piensa él : si, por tu aliento
Con la punta de la espada
va a pincharle el corazón
y al suelo cae el mocetón
por tan certera estocada
Y la princesita al verlo
sin vida y ensangrentado
da su idilio por zanjado
aunque quiera no creerlo
Mientras ella está sufriendo
mira a su padre callada
¿por qué padre esta estocada?
¿padre...?¿padre...? ¡¡está durmiendo!!
Y este cuento acaba así
con un final algo triste
que la vida no es un chiste
y algunos dicen que si...
un castillo encantado
cerca de un acantilado
en una verde pradera
Hacia él en su corcél
un mancebo enamorado
con el corazón tocado
cabalgaba sin cuartel
Entre muros una almena
en ella una ventanita...
y una joven princesita
llorando su amarga pena
Llega el joven al palacio
y por una escalinata
sube sin meter la pata
con prisas pero despacio
Te amo... apunta el chaval
te amo... vuelve a apuntar
te amo... por enfatizar
te amo... (de regalo... no está mal)
No grites mi amor, pardiez
que mi padre duerme al lado
y esta noche se ha acostado...
entre las nueve y las diez
Y ahora se dan un beso
después un abrazo viene
¡caray! No te abarco nene...
te estás poniendo obeso
Y entre tanto beso y risa
se pone la cosa que arde
y en esto que entra su padre
y los pilla de esta guisa...
Hierro en mano y somnoliento
grita todo lo alto que puede
¡deja a mi hija ... o muere!
y piensa él : si, por tu aliento
Con la punta de la espada
va a pincharle el corazón
y al suelo cae el mocetón
por tan certera estocada
Y la princesita al verlo
sin vida y ensangrentado
da su idilio por zanjado
aunque quiera no creerlo
Mientras ella está sufriendo
mira a su padre callada
¿por qué padre esta estocada?
¿padre...?¿padre...? ¡¡está durmiendo!!
Y este cuento acaba así
con un final algo triste
que la vida no es un chiste
y algunos dicen que si...
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