El cauce seco sin llevar corriente
hoy se asemeja a pobre altar desnudo,
que me provoca en la garganta un nudo
al ver su surco lángida serpiente.
¿Cuántos recuerdos del lugar sonriente
donde jugaba siempre muy conchudo?
Brincar al agua era tan picudo
más que éramos tantos, como veinte;
Hoy yaces en tu lecho adormecido
esperando tal vez algún milagro
una lluvia o ciclón lo más tupido;
que devuelva a tu cuenca el vital fluido,
en mi rezo al señor sutil consagro
pues jamás te daré por mí perdido.
Felipe de Jesús Legorreta Levy.
Copyright INDAUTOR México.
hoy se asemeja a pobre altar desnudo,
que me provoca en la garganta un nudo
al ver su surco lángida serpiente.
¿Cuántos recuerdos del lugar sonriente
donde jugaba siempre muy conchudo?
Brincar al agua era tan picudo
más que éramos tantos, como veinte;
Hoy yaces en tu lecho adormecido
esperando tal vez algún milagro
una lluvia o ciclón lo más tupido;
que devuelva a tu cuenca el vital fluido,
en mi rezo al señor sutil consagro
pues jamás te daré por mí perdido.
Felipe de Jesús Legorreta Levy.
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