Álex Hernández
Poeta recién llegado
Aunque el mundo
nos vista de roble,
y sea nuestro deber
quedarnos quietos;
yo gritaré que te extraño.
Y que siempre voy
a necesitarte más de
lo que podría admitir.
Porque este mundo sin ti,
es un gris opaco en mi nota
menos favorita.
Porque ya no existen brújulas,
y he sido naufrago mucho tiempo.
Porque he llorado y he sangrado
tanto que ya no me duele el pasado.
Sólo quiero ser los dos;
contarte que hoy me he sentido
triste pero que ya pasará.
Y que te abras a mí,
porque no podría lastimarte nunca.
Estaré para ti,
aunque diga
que detesto que
estés aquí.
nos vista de roble,
y sea nuestro deber
quedarnos quietos;
yo gritaré que te extraño.
Y que siempre voy
a necesitarte más de
lo que podría admitir.
Porque este mundo sin ti,
es un gris opaco en mi nota
menos favorita.
Porque ya no existen brújulas,
y he sido naufrago mucho tiempo.
Porque he llorado y he sangrado
tanto que ya no me duele el pasado.
Sólo quiero ser los dos;
contarte que hoy me he sentido
triste pero que ya pasará.
Y que te abras a mí,
porque no podría lastimarte nunca.
Estaré para ti,
aunque diga
que detesto que
estés aquí.