Mary Mura
Poeta veterano en el portal
El día que yo nací
El día que yo nací
tu cuerpo se puso enfermo
no has podido disfrutar
y me has culpado por ello.
Una teta que era extraña
puso el pezón en mi boca
¿a qué sabría esa leche
si era la leche de otra?
En extraños laberintos
transitamos lentamente
al crecer te apoderaste
de mi cuerpo y de mi mente.
Al principio yo crecí
en equilibrio perfecto
tú eres la que mandaba
yo debía obedecerte.
Cuando comencé a ser grande
el desnivel aumentaba
cuando tú más demandabas
mi cuerpo más se alejaba.
Así llegamos al día
en que no pude tocarte
tú pretendes mis caricias
y yo solo sé culparme.
He de cuidar con esmero
cuando tú me necesites
pero el amor que reclamas
eso no porque no existe.
Hoy te veo viejecita
mi cuerpo atado a tu cama
pero las alas de mi alma
están siempre muy lejanas.
Quiero yo salir corriendo
y dar impulso a mis alas
pero sigo allí en silencio
sentada junto a tu cama.
Yo sé que tú estás llorando
también sé que yo he llorado
pero tenemos senderos
que siempre van separados.
Mary Mura
Por más que uno se esfuerce ,hay sentimientos que no se pueden dar por obligación ,solo se aparentan por sentirse culpable de no poder ofrecerlos .Las marcas que se van grabando desde muy pequeños son muy difíciles de borrar.

El día que yo nací
tu cuerpo se puso enfermo
no has podido disfrutar
y me has culpado por ello.
Una teta que era extraña
puso el pezón en mi boca
¿a qué sabría esa leche
si era la leche de otra?
En extraños laberintos
transitamos lentamente
al crecer te apoderaste
de mi cuerpo y de mi mente.
Al principio yo crecí
en equilibrio perfecto
tú eres la que mandaba
yo debía obedecerte.
Cuando comencé a ser grande
el desnivel aumentaba
cuando tú más demandabas
mi cuerpo más se alejaba.
Así llegamos al día
en que no pude tocarte
tú pretendes mis caricias
y yo solo sé culparme.
He de cuidar con esmero
cuando tú me necesites
pero el amor que reclamas
eso no porque no existe.
Hoy te veo viejecita
mi cuerpo atado a tu cama
pero las alas de mi alma
están siempre muy lejanas.
Quiero yo salir corriendo
y dar impulso a mis alas
pero sigo allí en silencio
sentada junto a tu cama.
Yo sé que tú estás llorando
también sé que yo he llorado
pero tenemos senderos
que siempre van separados.
Mary Mura
Por más que uno se esfuerce ,hay sentimientos que no se pueden dar por obligación ,solo se aparentan por sentirse culpable de no poder ofrecerlos .Las marcas que se van grabando desde muy pequeños son muy difíciles de borrar.
Última edición: