desastre1
Poeta recién llegado
Si temprano, el alba se destiñe en brumas y dolores
y los esplendores
del diario vivir no son más que lamentos peregrinos
de seguro, muy seguro, algo cubre tus caminos
con setas, ponzoña e infernales flores.
Si los arreboles no son cielo sino exordios del averno
y el invierno
cala en lo profundo del alma taciturna
de seguro también la desgracia nocturna
es manifestación de sujetos del infierno.
Si el júbilo de la tristeza aún persiste
e insiste
en colmar el tiempo con cuitas repetidas
no son maldiciones, no son horas mal venidas
son el estro, son las noches insomnes que perdiste.
Si tu tinta ahora canta cual riachuelo
y el velo
de la impotencia muta en poesía
has entendido al fin el mensaje que ofrecía
el demonio que hoy te alza en vuelo.
y los esplendores
del diario vivir no son más que lamentos peregrinos
de seguro, muy seguro, algo cubre tus caminos
con setas, ponzoña e infernales flores.
Si los arreboles no son cielo sino exordios del averno
y el invierno
cala en lo profundo del alma taciturna
de seguro también la desgracia nocturna
es manifestación de sujetos del infierno.
Si el júbilo de la tristeza aún persiste
e insiste
en colmar el tiempo con cuitas repetidas
no son maldiciones, no son horas mal venidas
son el estro, son las noches insomnes que perdiste.
Si tu tinta ahora canta cual riachuelo
y el velo
de la impotencia muta en poesía
has entendido al fin el mensaje que ofrecía
el demonio que hoy te alza en vuelo.