El Poeta del Asfalto
Poeta adicto al portal
Vagué,
no fui ni viene.
Vagué.
Cegado, loco.
Hice estropicios de los que me arrepentí luego.
Un día, en un recodo del camino,
una voz me llamará
desde atrás de algo como una cascada
donde anidan aves de colores.
Suspendidas en el aire,
con ojos como mundos,
casi humanos.
La montaña de riqueza estará ahí
cuando cierre los ojos definitivo.
Brillará como mil soles.
Los que fueron mis enemigos
también estarán
con tendida mano.
Ciudad de balcones dorados
donde la sonrisa no se corroe,
no tendré miedo.
Permaneceré,
me quedaré allí.
No tendré bolsillos,
desnudo, seré inmensamente pobre.
Libre al fin,
yo mismo.
Mi corazón con lágrimas doradas
te hará un collar.
Paz.
De allí en más.
Paz.
No volveré.
En breve:
www.elsolyanoeselsol.blogspot.com
no fui ni viene.
Vagué.
Cegado, loco.
Hice estropicios de los que me arrepentí luego.
Un día, en un recodo del camino,
una voz me llamará
desde atrás de algo como una cascada
donde anidan aves de colores.
Suspendidas en el aire,
con ojos como mundos,
casi humanos.
La montaña de riqueza estará ahí
cuando cierre los ojos definitivo.
Brillará como mil soles.
Los que fueron mis enemigos
también estarán
con tendida mano.
Ciudad de balcones dorados
donde la sonrisa no se corroe,
no tendré miedo.
Permaneceré,
me quedaré allí.
No tendré bolsillos,
desnudo, seré inmensamente pobre.
Libre al fin,
yo mismo.
Mi corazón con lágrimas doradas
te hará un collar.
Paz.
De allí en más.
Paz.
No volveré.
En breve:
www.elsolyanoeselsol.blogspot.com