Lírico.
Exp..
El duende
Envuelto en flores de trapo
y enredaderas morosas,
croa insomne el negro sapo
de los relojes sin horas.
Mecido por la marea
de un océano cansado
su canción la tarde espesa
con nubes color a llanto.
Una música secreta
de puntillas se perfila
tras la ventana y se cuela
pintando el aula amarilla.
El aire encerrado agita
la cabellera, aparece
un duende con su sonrisa
surtiendo una luz muy breve.
Y ya no estoy en el aula,
los objetos son de un viento
que ha barrido con palabras
los mil relojes del tedio.
Envuelto en flores de trapo
y enredaderas morosas,
croa insomne el negro sapo
de los relojes sin horas.
Mecido por la marea
de un océano cansado
su canción la tarde espesa
con nubes color a llanto.
Una música secreta
de puntillas se perfila
tras la ventana y se cuela
pintando el aula amarilla.
El aire encerrado agita
la cabellera, aparece
un duende con su sonrisa
surtiendo una luz muy breve.
Y ya no estoy en el aula,
los objetos son de un viento
que ha barrido con palabras
los mil relojes del tedio.