sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
El eterno paraíso que se describe entre su mar y su voz lisa,
ya llega a los ritmos que derriten a los vaporosos tiempos,
pues llegando hasta más allá de sus poesías,
habitaban sus luceros que al llegar a ser su brillo,
se casó el mar con el cielo.
Al llegar el laberinto
de su vida,
se cosió la voz
en su sueño,
llegando hasta sus te quieros
como la espuma de sus besos,
en cada voz derretía su luz
para llegar a dónde los ritmos
se hacen de almas
en la magia de sus hogueras
en pleno paraíso
se escribía su pálpito en las estrellas
para hacer el amor
con las Diosas de los sueños,
así hasta llegar vaporosas
a mi carne
a la misma vez que me fundí
en sus paisajes
para crear a mí
pupila
entre los ojos
de amor
y sus mares de fuego
allí siempre tendría
la paz que me llevó
a sus profundos sentimientos
entre su luz
llamas
y sueños.