dragon_ecu
Esporádico permanente
-¿Como puedes criticar mi forma de pensar?
-¿Acaso has soñado lo mismo que yo?
-¿Acaso has gozado y padecido lo que yo he vivido?
Mientras Barrabás continuaba reclamando que se le una en su levantamiento contra los romanos.
-Lo que predicas busca paz y no la libertad, únete a mí.
El señor le dijo.
-Revisa mis obras, mis escrito, mis letras, pon en su sitio las comas y las tildes, corrige su significado y hasta numéralas y reordenalas si gustas.
-Pero todo ello no cambia lo que siento o pienso.
-Y declara toda tu pericia y descarga tu sabia opinión, desde la comodidad de tu balcón, viendo el toro desde tu taquilla, coreando el tema desde tu silla,imitando el rasgueo desde tu sitio.
-No habrán cambios en mí...
-Porque lo único que declaras eres tú, tu punto de vista, tu idea, tu parecer.
-¿Has acaso tratado de comprender?
-¿Cómo osas que te sigan, que te entiendan, si no eres capaz de sentir empatía por otro ser?
-¿Es que pretendes enseñarme, guiarme, hacerme a ti?
-Baja entonces de tu pedestal y hazte a mí... muéstrame con tus pies el camino, no con tus manos señalando, ni con tus palabras arengando.
-Tal vez... talvez cuando entiendas, posiblemente abandones tu camino, y me acompañes en el mío.
-¿Acaso has soñado lo mismo que yo?
-¿Acaso has gozado y padecido lo que yo he vivido?
Mientras Barrabás continuaba reclamando que se le una en su levantamiento contra los romanos.
-Lo que predicas busca paz y no la libertad, únete a mí.
El señor le dijo.
-Revisa mis obras, mis escrito, mis letras, pon en su sitio las comas y las tildes, corrige su significado y hasta numéralas y reordenalas si gustas.
-Pero todo ello no cambia lo que siento o pienso.
-Y declara toda tu pericia y descarga tu sabia opinión, desde la comodidad de tu balcón, viendo el toro desde tu taquilla, coreando el tema desde tu silla,imitando el rasgueo desde tu sitio.
-No habrán cambios en mí...
-Porque lo único que declaras eres tú, tu punto de vista, tu idea, tu parecer.
-¿Has acaso tratado de comprender?
-¿Cómo osas que te sigan, que te entiendan, si no eres capaz de sentir empatía por otro ser?
-¿Es que pretendes enseñarme, guiarme, hacerme a ti?
-Baja entonces de tu pedestal y hazte a mí... muéstrame con tus pies el camino, no con tus manos señalando, ni con tus palabras arengando.
-Tal vez... talvez cuando entiendas, posiblemente abandones tu camino, y me acompañes en el mío.
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