AgioNIMO
NEMO
Fantasma querido,
un gusto estar sentado al lado suyo
sentado en la esquina del recuerdo
esa húmeda esquina
donde las paredes se encuentras rayadas
con tizas de prisión
parchando la sed junto a su compañía
me agrada
aunque no le pueda tocar no habrá necesidad
mientras que pueda con usted
conversar.
¿Qué como se ve?
Su imagen me aparece
con mirada de sincera indiferencia
como si mirara donde solo sus ojos pueden ver
podría mirarla despues que se agoten
estas ganas de besarle.
Aún lo recreo, en aquel cuarto de cuando
tal acto me fue propiciado y robado,
recuerdo que el tiempo lo ha ido rompiendo,
es cierto, aún sigo de tus besos arriado.
¿que qué tal van mis días?
Mi inspiración hoy sabe distinto
a desolado sabor atardecer
con atónito color rojo palpitante
endulzado para no retorcer
que brinda entrada a la noche
donde se oye la canción de momentos.
¿cómo?
Si, sus ojos siguen hermosos
es un sitio con buena vista a sus labios
montañas bien regadas
por la lluvia de palabras
provocadas por su mente de ocasos.
¿Le gusta más el vino?
Disculpe
no me molestaría ofrecer la mitad
para disfrutar de tal gozo..
Un gusto hablar con usted
lamentablemente debo de ir despidiéndome
y por un buen tiempo.
Quiero y debo cosas que hacer,
tendré que bajar con cuidado
los escalones de estos recuerdos.
un gusto estar sentado al lado suyo
sentado en la esquina del recuerdo
esa húmeda esquina
donde las paredes se encuentras rayadas
con tizas de prisión
parchando la sed junto a su compañía
me agrada
aunque no le pueda tocar no habrá necesidad
mientras que pueda con usted
conversar.
¿Qué como se ve?
Su imagen me aparece
con mirada de sincera indiferencia
como si mirara donde solo sus ojos pueden ver
podría mirarla despues que se agoten
estas ganas de besarle.
Aún lo recreo, en aquel cuarto de cuando
tal acto me fue propiciado y robado,
recuerdo que el tiempo lo ha ido rompiendo,
es cierto, aún sigo de tus besos arriado.
¿que qué tal van mis días?
Mi inspiración hoy sabe distinto
a desolado sabor atardecer
con atónito color rojo palpitante
endulzado para no retorcer
que brinda entrada a la noche
donde se oye la canción de momentos.
¿cómo?
Si, sus ojos siguen hermosos
es un sitio con buena vista a sus labios
montañas bien regadas
por la lluvia de palabras
provocadas por su mente de ocasos.
¿Le gusta más el vino?
Disculpe
no me molestaría ofrecer la mitad
para disfrutar de tal gozo..
Un gusto hablar con usted
lamentablemente debo de ir despidiéndome
y por un buen tiempo.
Quiero y debo cosas que hacer,
tendré que bajar con cuidado
los escalones de estos recuerdos.
Última edición: